Si estamos buscando uno de los destinos playeros más insólitos del continente europeo en nuestra lista tiene que estar Curonian Spit. A Curonian Spit, playa rodeada de bosques de pinos y dunas donde incluso hay animales salvajes como lobos que las tienen como hábitat, llegaremos después de unos quince minutos en ferry desde Klaipeda (único puerto de Lituania en el mar Báltico).

Curonian Spit es poco conocida pero eso no le resta importancia ya que sus dunas albergan una de las floras y faunas con mayor diversidad del noreste de Europa. Para recorrer esta playa se recomienda el alquilar una bicicleta (esto se puede hacer desde el puerto de Nida) para poder recorrer toda la costa.

No es un destino lleno de lugares de ocio, servicios, entre otros, por lo que si buscamos un alojamiento el recomendado es Kursmariu Vila (ubicado en el pueblo de Preila) que aunque no es un hotel cinco estrellas si es un espacio lleno de calidez y donde podremos alejarnos del mundo para disfrutar de la playa, teniendo, por ejemplo, un jardín con vista a la laguna.

Las dunas de Curonian Spit llegan a más de doscientos pies de altura y rodean unas playas paradisiacas siendo entendible que sea Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y reconocidas como el Sahara de Lituania.