La playa española del Caragol es uno de destinos más paradisiacos de Mallorca contando con aguas limpias y cristalinas, dunas, arena blanca y muy poco comercio por lo que mantiene su aspecto privilegiado.

El Caragol cuenta con más de quinientos metros de longitud y sesenta metros de ancho que nos permiten disfrutar de una estadía inolvidable en esta playa de oleaje moderado a la que podemos llegar por el faro de Cabo Salinas. Aunque, se recomienda que nos traslademos a este destino con todo lo necesario para la estadía ya que no cuenta con alquiler de sombrillas, ni alquiler de tumbonas, ni duchas ni alquiler de hamacas.

Es importante aclarar que en algunas zonas de la playa se ha establecido un área especial para nudistas, permitiendo el acceso libre a todas aquellas personas que deseen pasear libremente al borde del mar. Durante las noches podemos trasladarnos a los bares y chiringuitos que hay alrededor de la playa a fin de disfrutar de un momento de relax, entre ellos destacan: el Meson Toni y Curro, la cantina Mariachi y el restaurante Viva México.

Si nos quedaremos varios días visitando este destino podemos recorrer sus principales atractivos turísticos como el Monasterio de Cura, las Cuevas del Drach, el Convento de Santa Clara, los Baño Árabes, el Parque del Mar, el Palacio Episcopal y la Catedral de Palma de Mallorca (todos ellos ubicados entre veinte y cincuenta kilómetros de distancia de la playa).

Si no queremos trasladarnos a el Caragol por el Cabo Salinas, también es posible ingresar mediante la finca de Sa Vall, aunque para ello es necesario contar con la autorización respectiva del administrador del lugar.