La desnutrición infantil y la mala alimentación de poblados enteros es uno de los problemas más graves que padece el continente africano.

Es un hecho concreto que la desnutrición afecta mortalmente a 5,6 millones de niños solamente en el lapso de un año. Estos datos revelado por Fondo para la Infancia de la ONU (UNICEF) dejan muestras del grave trasfondo de la lucha contra la pobreza.

La desnutrición es una enfermedad grave provocada por la falta de ingesta y en algunos casos (por lo general en los países tercermundistas) por la imposibilidad de absorber los nutrientes de los alimentos.

Tiene varios niveles, dependiendo de la gravedad a la que se concierna, y en casos graves puede convertirse en cáncer o tuberculosis.

Los más afectados a esta condición endémica son los niños y es ahí donde entran a tallar diversos organismos como la UNICEF que buscan propuestas claras y directas ante este problema.

En el continente africano la desnutrición se ha enraizado dejando a millones de niños con peso inferior a lo normal. Este hecho es considerado por la UNICEF como una “catástrofe” para el desarrollo del continente.

El poco avance en la guerra contra la desnutrición en el continente lo ha provocado el crecimiento de la población, la baja de la producción agrícola, las guerras internas y sobretodo el avance del VIH-SIDA.

Lamentablemente la zona de mayor incidencia de desnutrición es África del Norte.