Los Jardines de Bóboli, con sus 45 hectáreas, son el mayor parque de Florencia. Se crearon como parte del Palacio Pitti, para uso privado, a mediados del siglo XVI, y en 1766 se abrieron al público. Están situados en la margen sur del río Arno.

En ellos se celebraban fiestas y en especial las bodas, y en el 1600 fueron escenario de la primera representación de una ópera. Estos jardines renacentistas fueron modelo de los de Versailles y de muchos otros. Tienen profusión de estatuas, grutas, y fuentes de diferentes estilos y procedencias, con autores tan importantes como Miguel Ángel, Giambologna, Buontalenti o Lorenzi.

No puedes dejar de visitar el Anfiteatro, con su estanque y el obelisco egipcio, o el Kaffehaus de estilo rococó que ofrece excepcionales vistas sobre la ciudad, ni el Invernadero, obra de Zanobi de Rosso. Destacan la Gruta de Buontalenti, decorada con auténticas estalactitas y estalagmitas, y la Gruta Grande, donde se encuentran las copias de Los Cuatro Esclavos de Miguel Ángel (los originales están en La Academia).

Al final del Viottolone, la avenida de cipreses y estatuas de la Roma clásica, se encuentra el Piazzale dell’Isolotto, con la Fuente de Océano, obra de Giambologna, en medio. Imposible enumerar cada uno de los tesoros que esconde. Lo mejor es que te aventures a explorarlos.

El Horario de apertura durante todo el año es a las 8:15. El cierre, de noviembre a febrero es a las 16:30 horas. En marzo, 17:30 horas. En abril, mayo, septiembre y octubre, a las 18:30 horas. De junio a agosto, 19:30 horas. Cierra los primeros y últimos lunes de cada mes.
La entrada general es de 7€ y la reducida de 3,50€. Permite el ingreso a los museos de la Porcelana, del Vestido, degli Argenti y al Jardín Bardini.