La isla de Tabarca pertenece al Municipio de Alicante, de cuyo centro dista unos 20 kilómetros. También se la conoce como la Isla Plana o Nueva Tabarca. Fue refugio de piratas berberiscos hasta que en el siglo XVIII Carlos III ordenara su fortificación para poblarla con unas familias de pescadores genoveses rescatados de Tabarka, en Túnez.

Actualmente la isla está protegida como Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural, y tiene una zona declarada Reserva Marina del Mediterráneo por sus ricas fauna y flora, paraíso de los submarinistas.

Con una excursión de un día podemos conocer esta pequeña isla, la única habitada de la Comunidad Valenciana. La zona de playa es de arena y piedras, y cuenta con establecimientos donde saborear las delicias gastronómicas.

Podemos realizar una visita al Museo Nueva Tabarca, que abre de miércoles a domingos, y se encuentra en el edificio del almacén de la Almadraba. También a la Iglesia de San Pedro y San Pablo, que data del siglo XVIII. Un simple paseo nos permitirá reconocer las huellas de la historia a cada paso.

Podemos cruzar en una hora con los barcos de la empresa Kontiki, desde el puerto de Alicante. Durante los meses de octubre a mayo hay un viaje de ida a las 11 horas y de regreso a las 17, los días jueves, sábados y domingos. El resto del año y en Semana Santa hay 4 servicios diarios con retorno. También hay salidas desde Santa Pola, Guardamar, Torrevieja y Benidorm. Si te apetece quedarte, la isla cuenta con dos hoteles y dos pensiones.