Icod de los Vinos es una de las poblaciones más importantes de la isla de Tenerife. Se encuentra en la costa norte, bañada por el océano, a 56 kilómetros de la capital. Esta población fue fundada a fines del siglo XV y gracias a la fama internacional de sus caldos, a mediados del siglo XVI, se le agregó el sobrenombre “de los Vinos”.

Se encuentra enclavada en un fértil valle que, gracias a sus plataneras, viñedos y frutales en general, tiene una actividad comercial muy importante y clave de su economía. El vino de malvasía que produce llegó a ser el mejor del mundo. En las zonas altas tiene pinares espesos y las más impresionantes vistas del Teide.

La ciudad está poblada de casonas, palacetes, y edificaciones religiosas que le han valido la declaración de Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico. Su casco antiguo reúne alrededor de la Plaza de León Huerta, la bella Casa Consistorial edificada sobre el convento e Iglesia de San Agustín, el Palacio de los Marqueses de Santa Lucía, la Iglesia Matriz de San Marcos, con su Museo de Arte Sacro, o la Casa de los Cáceres, entre otras atractivas edificaciones.

Pero tal vez el símbolo por el que esta población ha ganado su lugar en el universo del turismo, sea el Drago Milenario, la mítica palmera que los guanches adoraban hace ya muchos siglos, cuya edad se estima en 800-1000 años.

No debemos olvidar sus costas, formadas por kilómetros de taludes y playas, entre las que destaca la Playa de San Marcos.