El clásico “Esquí Alpino”, se basa en un par de esquís largos y angostos, que sujetan el pie en el centro de los mismos. En la mayoría de los casos estos tienen una longitud promedio de 150 a 220 centímetros de largos, un ancho de 7 a 12 centímetros, datos que dependen del peso y altura del esquiador. Estos esquís, llevan por encima un par de “Fijaciones”, diseñadas para sostener la bota y que además previenen de lesiones graves. Tienes más información en: “Historia del Esquí Alpino“.

Tienes más información en: "Historia del Esquí Alpino".