Lo que hace especial a Dublín es que sea cuna de grandes literatos, sus espacios naturales y sus decenas de lugares ideales para pasar una tarde o velada agradable como son sus tabernas tradicionales. Si sólo contamos con 24 horas para visitar este destino, lo único que debemos hacer es organizar un buen itinerario y así podremos descubrir los encantos de Dublín.

Si estamos de viaje o conexión en Dublín y tenemos un día para hacer turismo en este destino lo primero que podemos hacer es ir en la mañana a conocer el Barrio Temple Bar. Aquí recorreremos teatros, bares, barracones y podremos visitar el Quartier y el Temple Bar Gallery & Studios, lugares donde veremos el trabajo de artistas contemporáneos en sus talleres y sus exposiciones.

Unas horas después debemos incluir en el itinerario el Dublín Castle (símbolo de la dominación inglesa que fue construido en el siglo XIII por orden de Juan de Inglaterra), y la Catedral de San Patricio. Después de conocer estos atractivos turísticos ya debemos estar cansados por lo que podemos descubrir Güines Store House, un lugar ideal para degustar algunas cervezas y disfrutar de una conversación.

Por la tarde podemos visitar la biblioteca del Trinity College –ideal para apreciar la arquitectura clásica–; el Powrscourt Centre, una mansión que fue el centro comercial de la aristocracia del siglo pasado; pasar por la Prisión de Kilmaihan Gaol, donde muchos rebeldes fueron torturados a inicios del siglo XX; o ir de compras por Grafton Street y Nassau Street.

Para terminar la tarde, podemos visitar el Irish Museum of Mordent Art, o ir al Harolds Croos, para ver las carreras de galgos que son populares en Dublín.

Por la noche y antes de despedirnos de esta ciudad, podemos ir a un bar o taberna tradicional y disfrutar del ambiente nocturno de Dublín.