Cuenca es una hermosa y pequeña ciudad que contrasta dos poblados españoles en una misma localidad, resumiendo la atestada sede urbana de nulo encanto en contra con su otra mitad llena de rica histórica cultural y de mayor atractivo turístico sus antigas obras arquitectónicas que resumen el pasado de la ciudad a los tiempos del siglo XX. Para llegar a Cuenca habrá que dirigirse a la estación de buses de medio recorrido en Atocha desde donde se adquiere el ticket para viajar por tres horas hasta llegar a la estación de tren en Cuenca desde donde os dirigiréis en línea recta partiendo desde vuestro lado izquierdo en busca del “Casco Antiguo”. Andando por 30 minutos llegareis a vislumbrar en lo alto que el escenario comienza a cambiar desde lo que venia siendo una actual ciudad con grandes fincas y pobladas calles, hasta la tranquilidad que evoca el ambiente del viejo casco histórico sumido en un horizonte totalmente agreste bordeado por grandes sierras rocosas desde donde vale la pena escalar hasta llegar a la estatua del “Corazón de la Sierra” donde se puede observar ambas partes de las dos ciudades divididas por la magnifica Hoz del río Huecar.

El Casco Histórico destaca por conservar aun su estilo medievo del siglo XV al XX, resumiéndose el viaje en lo que son las famosas “Casas Colgadas” hoy día convertida en un interesante museo de arte abstracta y un restaurante de comida española, el paso de los arcos, la imponente catedral de Cuenca y sin olvidar que la belleza de estos pueblos consiste en perderse por entre las mil y unas pequeñas calles empedradas de impresionantes horizontes. Tienes más información en: “Fin de semana en Cuenca“.

Tienes más información en: "Fin de semana en Cuenca".