Las festividades de Santiago de Compostela, como en el resto de España, tienen origen en las fiestas de tipo religioso en la mayoría de los casos. Pero aquí cobra verdadera importancia la figura del Apóstol Santiago y en torno a él gira todo el universo festivo.

Patrono de España, el Apóstol es celebrado en las Fiestas del Apóstol Santiago, de interés turístico nacional, en la segunda quincena de julio, con el balanceo del famoso botafumeiro (inciensario) gigante en la Catedral y un gran espectáculo de fuegos artificiales en honor al Apóstol en la Plaza do Obradoiro para el cierre de la fiesta. Son 15 días de programación cultural y de ocio que incluyen teatro, conciertos, espectáculos callejeros y verbenas que transforman la ciudad. Coincidiendo, se realiza el Compostela Festival, dedicado al folklore tradicional gallego.

Coincidiendo con el día del Santo, el 25 de julio también es el Día de la Patria Galega. Para el 30 de diciembre se realiza, en la festividad de la Traslación, la Ofrenda al Apóstol Santiago, con nuevo agitar del botafumeiro.

Pero la tradición de alegría y fiestas se traduce en otras muchas manifestaciones, como las romerías, entre las que es necesario destacar la Romería de San Lázaro, en marzo, con la Festa das Uñas, y donde la religiosidad y la gastronomía se unen para los festejos y las de San Marcos y San Pedro Mártir, ambas en el mes de abril.

El Antroido o Carnaval se celebra por las calles del casco antiguo de la ciudad. Esta fiesta tiene gran acogida entre los habitantes que realizan un desfile de carrozas y comparsas encabezados por el Meco, un personaje satírico característico.

Un pueblo tan afecto a las meigas y las bruxas, no puede menos que celebrar especialmente la Noche de San Juan, el 23 de junio, con las tradicionales hogueras y algún conjuro secreto.
La gastronomía gallega exhibe toda su riqueza y esplendor acompañando cada una de las manifestaciones de alegría del pueblo.