Hablar de festividades en Pamplona generalmente remite a los sanfermines, su fiesta más conocida. Sin embargo, hay varios otros eventos que no dejan de ser atractivos. A continuación alguno de los más importantes:

Día de San Blas (3 de febrero): La imagen del santo se venera en la iglesia de San Nicolás, donde los fieles acuden a la iglesia con alimentos para que sean bendecidos. Este mismo día, en los porches que rodean la iglesia, se colocan multitud de puestos en los que se venden roscos, figuritas de caramelo y tortas de txantxigorri bendecidos. Se trata de un mercado de arraigada tradición en la ciudad.

Santa Águeda (4 de febrero): Se celebra la víspera de Santa Águeda. En este día, los jóvenes recorren las calles de la ciudad cantando en euskera coplas sobre la vida de Santa Águeda, mientras golpean en el suelo marcando el ritmo de la canción con sus makilas (bastones).

Semana Santa: Durante el jueves y viernes santo se dan dos procesiones de gran significado para los pamploneses. En el jueves Santo tiene lugar la conmemoración del Voto de las Cinco Llagas, donde se saca el símbolo de las cinco llagas de Cristo y la corona de espinas, en procesión por las calles de la ciudad. Se dice que esta figura salvó a la ciudad de la peste negra en 1599. El viernes Santo es la Procesión del Santo Entierro, donde se porta la imagen de Nuestra Señora de La Soledad, más conocida como “La Dolorosa”, desde la Catedral hasta la Iglesia de San Agustín. La madrugada del viernes al sábado tiene lugar el Retorno de la Dolorosa, desde la Iglesia de San Agustín a la Iglesia de San Lorenzo.

San Fermín de Aldapa (25 de septiembre): La fiesta se celebra el 25 de septiembre para conmemorar el martirio de San Fermín. Con este motivo, la semana anterior se celebran, de jueves a domingo, diversos festejos en el barrio de Navarrería, en las proximadades de la Catedral. Comienzan con un cohete disparado por el “alcalde Txiki“, que es un niño del barrio, y en los días siguientes hay multitud de actividades entre las que no faltan la procesión y el “Pobre de Mí“.