Las festividades de Lugo generalmente están ligadas a las tradiciones ancestrales y a una gastronomía variada y apetitosa que tienta a todos los asistentes.

El Carnaval o Entroido de febrero es una de las fiestas más animadas con sus desfiles por las calles, la música y las tradiciones de cada parroquia. Todo acompañado por las tradicionales “cachuchas” (cabezas de cerdo) con grelos y las infaltables filloas, unos exquisitos dulces típicos.
La celebración del Corpus, en junio, aunque es estrictamente religiosa es muy importante. Se realiza la Ofrenda del Reino de Galicia al Santísimo Sacramento que, debemos recordar, la Catedral tiene el privilegio de exponer continuamente.

Junio también trae la celebración de Arde Lucus, una fiesta reciente de gran aceptación popular que ambienta la ciudad en la época romana, con la instalación de un campamento romano donde los legionarios voluntarios reciben órdenes en latín y se instruyen en el arte de la guerra. César (el edil) lee el pregón y una serie de festejos típicos de aquella época se desarrollan en la ciudad. Campamento y circo romano cobran vida a través de la representación de todas las destrezas y rituales antiguos.

Entre las más esperadas: las fiestas patronales de San Froilán, en la primera quincena del mes de octubre. Sus días más importantes: el día 5 de octubre y el domingo siguiente “Domingo das Mozas”. Las casetas de ferias se llenan de gente que acude a comer el pulpo y a beber los vinos de la zona, desde toda la comarca. Verbenas, actuaciones, feria de artesanías, teatro, torneos deportivos y más, la fiesta grande trae actividades para todos.

Claro que, como en toda ciudad de tradición marinera, la celebración de Nuestra Señora del Carmen, el 16 de julio, tiene un lugar muy importante en el calendario.