Si lo que buscamos es un destino relajante donde tener una infinidad de posibilidades turísticas vinculadas al turismo de aventura y rural, Cáceres es una buena alternativa. Cáceres es una ciudad ubicada al oeste de España que es reconocida por rebosar arte e historia, debido a la cantidad de museos que posee y la belleza de sus calles y edificaciones. Parte de este reconocimiento es el que Cáceres fuera declarada como patrimonio de la humanidad en 1986 por la Unesco.

Este destino es recomendado para una escapada de fin de semana debido a la gran cantidad de conjuntos urbanos de estilo medieval y renacentista que posee (algunos siendo reconocidos como los más importantes del mundo).

Recorrer Cáceres es como hacer un viaje al pasado. Destacan monumentos como la Concatedral de Santa María de Cáceres, el Palacio de los Golfines, el Palacio del Comendador de Alcuéscar y, por supuesto, el Arco de la Estrella.

Hablando de lo artística y cultural que es esta ciudad, En Cáceres encontraremos edificios renombrados como El Museo de Cáceres, el cual se encuentra ubicado en la parte antigua de la ciudad ocupando dos edificios de renombre: La Casa de las Veletas y la Casa de los Caballos. En este último antiguamente estuvo ubicado el Alcázar almohade, del cual en la actualidad solo se conserva el Aljibe.

Pero no debemos pensar Cáceres es solo antigüedad. Este destino también sobresale por su oferta gastronómica que cuenta con abundantes productos a base de carne de cerdo y una fuerte influencia de la gastronomía de Portugal. Entre los platillos que podemos degustar en nuestra escapada de fin de semana encontramos la chirrichofla, platillo hecho a base de frituras de carne, jamón, lomo y menudencias; la torta del casar, los gazpachos del pastor y las rosquitas de alfajores.

Lo único que resta decir es que contaremos con todo lo necesario para hacer inolvidable nuestra escapada de fin de semana a Cáceres.