El Palacio Miramar y sus jardines abarcan una superficie de más de 30.000 metros cuadrados. Se encuentra en un punto turístico central ya que está limitado por el norte, con los jardines de Ondarreta, las peñas y el mar de la Bahía de La Concha; por el sur, con el Paseo de Pío Baroja; por el este, con el Paseo de Miraconcha; y por el oeste, con el Paseo de los Miqueletes.

Su origen se a cuando la reina María Cristina traslado los veraneos de la Corte a San Sebastián, luego de la muerte de su esposo Alfonso XII. Las visitas veraniegas de la Familia Real requerían de una Real Casa de Campo que la reina María Cristina encargó al arquitecto inglés Selden Wornum. El lugar escogido para el Palacio fue una extensa finca situada frente a la Bahía de La Concha: Miramar. La finca y Palacio de Miramar es, desde agosto de 1972, propiedad del Ayuntamiento de San Sebastián.

El Palacio de Miramar es de estilo puramente inglés, y presenta ciertos elementos decorativos neogóticos. Su fachada es de ladrillo visto, torre octogonal, arcos tudor, tejado abuhardillado a dos aguas, etc. El edificio se estructura en tres pisos y una planta de sótano, con un parque y diversos edificios.

En su interior dispone de ciertas zonas nobles que se mantienen fieles a su configuración original, como el Salón Blanco, el Salón de Música, el Salón de Madera, el Petit Salón, la Biblioteca y el Comedor Real. El resto del palacio ha sido reformado sucesivamente desde su compra por parte del Ayuntamiento, haciéndolo algo más funcional.

En cualquier caso, el Palacio mantiene su aspecto externo original y es habitual la celebración de ciertas fiestas en sus jardines y zonas nobles, principalmente las del Festival de Cine de San Sebastián.

Los jardines de Miramar son uno de los espacios verdes mejor situados y con las mejores vistas de la ciudad. Estos descienden suavemente hacia el mar, entre senderos de gravilla y parcelas floridas. Los jardines son obra del maestro jardinero Pierre Ducasse, autor de los jardines del Palacio de Aiete y de la plaza de Gipuzkoa.

Actualmente el acceso a los jardines es libre, mientras que el Palacio se abre al público en contadas ocasiones. Ahí se celebran, por ejemplo, los cursos de verano de la UPV y algunos conciertos de la Quincena Musical.

Para llegar puedes tomar la líneas 16 del Donostiabus, el cual tiene una parada cerca del Palacio Miramar. Las líneas de largo recorrido y cercanías (Irun-Brinkola) de Renfe, y las líneas Hendaya–Donostia/San Sebastián-Lasarte y Donostia/San Sebastián-Bilbao de EuskoTren, también llegan.