El Palacio del Congreso de la Nación Argentina es uno de los edificios más emblemáticos de Buenos Aires. Allí desarrollan sus actividades Diputados y Senadores nacionales. Se ubica en la manzana limitada por la Avenida Rivadavia, Combate de los Pozos, Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen y es el Kilómetro 0 de Argentina.


Autor de la imagen: Jacobo Tarrio

El proyecto fue realizado por Víctor Meano en el año 1896, en estilo que combina el academicismo, el eclecticismo y el clasicismo a la manera de la época, dando por resultado un edificio de apariencia grecorromana, recubierto de mármol blanco.

Se accede a la Entrada de Honor por una amplia escalinata que se encuentra en la Avenida Entre Ríos, un atrio central con seis columnas de corte corintio que soportan un frontón triangular. La puerta está custodiada por dos cariátides de mármol. En lo alto, una escultura de piedra con el Escudo Nacional. Por detrás del frontón, en una plataforma, se encuentra la Victoria Alada, escultura de bronce representando una cuadriga tirada por cuatro caballos simbolizando la República triunfante.

La superficie total es de 39.210 metros cuadrados sin contar la cúpula, que se eleva 80 metros sobre el nivel de la acera y es una de las más grandes de la ciudad. Está hecha en cobre que el tiempo ha oxidado y terminada por una corona de figuras quiméricas de la que sale el pararrayos. Las dependencias más destacadas son el Salón de los Pasos Perdidos, el Recinto de la Cámara de Diputados y el de los Senadores.

Las Plazas Lorea y del Congreso, declaradas Patrimonio Histórico, forman el gran marco a la entrada principal del edificio, con sus 7 hectáreas de superficie, que dan una perspectiva del Palacio agregando monumentalidad con la forestación, grupos escultóricos, una gran fuente y el Monumento a los Dos Congresos.