El Duomo de Florencia, Catedral de Santa Maria del Fiore, se encuentra en el centro histórico, en la Plaza del Duomo, centro religioso de la ciudad. Desde donde domina con su enorme cúpula y su torre campanario, ubicada justo enfrente del Baptisterio.

Edificada donde estaba la Basílica de Santa Reparata, del siglo IV, que en 1296 fue demolida para construir la nueva Catedral para representar el poder de Florencia. Es una de las iglesias más grandes de la cristiandad, con 160 metros de longitud por 43 de ancho, con 90 en la nave transversal.

Nació como obra pública, y los trabajos fueron encargados al arquitecto comunal, Arnolfo di Cambio. Al morir, el proyecto quedó algo olvidado y se designa a Giotto para continuar, pero se concentró en construir el Campanile. Fue Talenti quien acabó la obra, que duró casi 100 años en total.

En 1418, la Ópera del Duomo, adjudicó a Brunelleschi el concurso para realizar la cúpula. Su sepulcro se encuentra en una pequeña cripta dentro del templo.
La planta de la Catedral es de forma de cruz romana, con una nave y dos pasillos divididos por arcos angulares con columnas. La decoración es bastante austera, escasa de decoraciones escultóricas. Destaca el presbiterio de planta octogonal rodeado por tres grandes ábsides. El pavimento de mármol fue realizado en el siglo XVI.

La fachada fue acabada por Emilio de Fabris, a finales del siglo XIX. Realizada con revestimientos de mármol blanco de Carrara, verde de Prato y rosado de Siena.

La visita a la Catedral es gratuita, y los horarios son:
Lunes, martes, miércoles y viernes de 10 a 17 horas.
Jueves de mayo y octubre, de 10 a 15:30 horas. De julio a septiembre, de 10 a 17 horas. Los meses restantes, de 10 a 16:30 horas.
Sábados, de 10 a 16:45 horas.
Domingos de 13:30 a 16:45 horas.
Existen servicios de visitas guiadas. La entrada es por la puerta izquierda de la fachada.