A lo largo de 3.000 años de historia, el Egipto antiguo tuvo un total de 33 dinastías. En primer lugar, es clave conocer la definición de dinastía, la cual es la siguiente: conjunto de gobernantes que proceden de una misma familia.

En este artículo encontrarás un resumen de la historia de Egipto divido por etapas, entre las que destacamos los sucesos más importantes de las principales dinastías y sus faraones. En la actualidad, conocemos todos estos hechos gracias en parte a Manetón, un historiador egipcio del siglo III a.C.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Periodo Arcaico

Este primer periodo va del 3000 al 2686 a.C y comprendió a las dos primeras dinastías egipcias. En un principio, el Alto y el Bajo Egipto eran dos reinos distintos, pero Menes, también llamado Narmer, rey del Alto Egipto, conquista la otra parte.

Es después del periodo protodinástico cuando, tras unificar las dos partes del territorio, comienza la dinastía I, cuya capital se fija en Menfis. Fueron un total de ocho faraones y se comenzaron a desarrollar ciudades a lo largo del Nilo. Además, se crea la escritura. Tienes más información sobre ella en este artículo: La escritura y los jeroglíficos egipcios: significado y características.

El periodo protodinástico o dinastía cero es la época anterior al Periodo Arcaico de Egipto. En ella se consagraron los primeros reyes de la zona.

En la dinastía II, cuyo primer mandatario fue Hetepsejemuy, se centraliza el poder, por el que pasaron alrededor de diez faraones. Durante estos años hubo una especie de conflicto o guerra civil, ya que todos los gobernadores utilizaban el título de Horus, menos Sejemib, que usó el de Seth.

Imperio Antiguo

En el 2686 a.C. comenzó el Imperio Antiguo, cuando los dirigentes consiguieron formar un gobierno central que tenía el poder absoluto. Esta potencia permaneció hasta el 2181 a.C. y por el poder pasaron cuatro dinastías distintas. Fue una de las épocas prósperas del antiguo Egipto.

Dentro de la dinastía III destaca Zoser, pues la primera pirámide se erigió durante su mandato: la Pirámide escalonada de Zoser, en Saqqara. Asimismo, comenzaron a explotarse minas en Sinaí, una península de Oriente Próximo.

En la dinastía IV se enviaron expediciones bélicas a Nubia y Libia. Por otro lado, se construyó la Gran Pirámide de Keops, así como la Gran Esfinge de Kefrén, ambas en Guiza.

Es durante la dinastía V, fundada por Userkaf, cuando la religión toma más relevancia y se les da más importancia a Ra y a Osiris. Comienzan a realizar grabados funerarios en las pirámides.

Es en la dinastía VI cuando aparece la primera faraona de la civilización egipcia, además de ser una de las primeras gobernantas mujeres del mundo: Nitocris. Este periodo finaliza debido a los enfrentamientos entre los faraones y los nobles.

Primer Periodo Intermedio

Entre el 2181 y el 2025 a.C. encontramos el Primer Periodo Intermedio. En esta época de guerra gobernaron de la dinastía VIII a la X. Esta primera fue breve y sufrió una grave inestabilidad económica. Apenas se conservan documentos y hubo un notable saqueo en las pirámides.

En esta etapa se produce una invasión asiática en el delta del Nilo. Continúa la crisis y los enfrentamientos con los nomarcas, los gobernadores de cada departamento del territorio.

Los faraones de la dinastía IX tan sólo tuvieron influencia en el Bajo Egipto, mientras que los nomarcas establecieron su capital en Heracleópolis. Lo mismo ocurrió en la dinastía X, la cual, según sugieren algunos textos, ni siquiera llegó a existir.

Imperio Medio

En el 2025 a.C. comienza el Imperio Medio, el cual se mantiene hasta el año 1773 a.C. Es una época en la que se desarrollaron las artes, sobre todo la manufactura de joyería. Egipto consiguió un notable poder comercial y continúo con los grandes proyectos de construcción. La capital pasó a ser Tebas.

Durante la dinastía XI sucede la transición del Primer Periodo Intermedio al Imperio Medio, gracias al faraón Mentuhotep II, que reunificó todas las partes de Egipto.

En la dinastía XII se construye la Pirámide de Hawara, al lado de la cual se creó un laberinto que, según Heródoto, un destacado historiador griego del siglo V a.C., contaba con un total de 3.000 habitaciones. También se construyó un canal que comunicaba el Nilo con el mar Rojo.

Aunque fue una época de esplendor en la que incluso se llevaron a cabo nuevas expediciones a Oriente Medio, los hicsos, un pueblo proveniente de Oriente Próximo, invadieron el delta del Nilo.

Segundo Periodo Intermedio

Durante este periodo, que transcurrió entre el 1773 y el 1550 a.C., se suceden cinco dinastías. La XIII se caracteriza por mandatos cortos, de incluso meses, ejecutados por militares y extranjeros.

Ninguno de estos gobernantes consiguen el poder absoluto de Egipto. Es más, este territorio se divide en tres regiones distintas, las cuales se constituyeron en estas zonas:

  • El delta del Nilo y Menfis
  • El territorio desde El-Fayum hasta Nubia
  • Tebas y su región

En la dinastía XIV se formaron dos reinos independientes: el del noroeste y el del nordeste del delta. Los gobernantes seguían siendo extranjeros y fueron alrededor de 70. Los hicsos controlaron el norte del imperio durante la dinastía XV. No obstante, sus cinco representantes conservaron la cultura y la forma de organización egipcia.

La dinastía XVI gobernó en el Alto Egipto durante 70 años y situó la capital en Tebas. De estas fechas apenas hay restos arqueológicos. Los faraones eran gobernantes locales.

La dinastía XVII transcurrió de igual forma a la XVI, mientras los hicsos controlaban el norte y centro del imperio. Con el faraón Kamose se produjeron enfrentamientos con el norte y se consiguió expulsar a los hicsos.

Imperio Nuevo

El Imperio Nuevo se abrió paso entre el 1550 y el 1069 a.C. En esta época se produce un resurgimiento del arte, aunque también hallamos corrupción, robos y saqueos.

La época de máximo esplendor del Egipto antiguo se dio durante la dinastía XVIII. Amenhotep IV lleva a cabo un gran cambio en la religión, que pasa a ser monoteísta. Éste adora a Atón, el dios del sol, y por ello cambia su nombre a Akenatón, que significa resplandor de Atón.

Durante estos años la capital pasa de Tebas a Amarna. Tras su reinado, gobernó su mujer Nefertiti. Después, de mano de Tutankamón, la capital vuelve a Tebas y se restablecen las creencias anteriores.

Tutankamón es famoso debido a los misterios que resurgieron tras el descubrimiento de su tumba en 1922. No obstante, su gobierno fue relativamente corto, pues falleció a los 18 años.

Si quieres conocer más sobre la vida de Tutankamón y el resto de faraones destacados, te recomendamos este artículo: Faraones del Antiguo Egipto.

A la dinastía XIX, junto con la XX, se le conoce como época ramésida. Durante este periodo Ramsés II conquistó Nubia y ordenó la construcción de Abu Simbel. Fue el faraón con el que más edificaciones se realizaron.

En la dinastía XX, Ramsés III detiene a los invasores de los Balcanes, Asia Menor y Oriente. No obstante, los conocidos como Pueblos del Mar (los troyanos y algunos aliados), acaban asentándose en grandes ciudades como Menfis. Tras este gobernante, los faraones van perdiendo poder frente a los sumos sacerdotes de Amón.

Tercer Periodo Intermedio

En el 1069 a.C. se inicia el Tercer Periodo Intermedio, que dura hasta el 656 a.C. En esta etapa el territorio vuelve a estar dividido entre el Bajo y el Alto Egipto. Tras la dinastía XXI, ambas partes quedan gobernadas por dirigentes libios.

La primera dinastía libia es la XXII. Éstos traen algunas de sus costumbres, como la de instaurar una especie de feudos. Al mismo tiempo, un familiar funda la dinastía XXIII.

Otra tribu libia se asienta en el oeste de Egipto y crea la dinastía XXIV, la cual intentó conquistar sin éxito el Alto Egipto. Producen cambios en la religión, pues se realiza el culto a animales y se extiende la práctica de los oráculos.

También a la vez hallamos la dinastía XXV, la cual conquistó una zona de Nubia y consiguieron controlar el Alto Egipto. Reunificaron el imperio y se quedaron como la única familia reinante. Hubo cinco faraones de origen nubio, a los que se les conoció como los faraones negros.

En los últimos años, se produjo una invasión asiria. Éstos comenzaron controlando el Bajo Egipto para terminar con el poder de todo el territorio.

Periodo Tardío

En el Periodo Tardío, entre el 672 y el 332 a.C., encontramos la dinastía XXVI o Saíta, la cual proviene de la XXIV y fue la última de origen nativo. Durante este reinado cae el imperio y los persas toman Egipto. En este artículo tienes más información sobre esta otra civilización: La antigua Mesopotamia: civilizaciones más importantes.

A la dinastía XXVII también se la conoce como primera dominación persa. La XVIII está formada por un sólo gobernante que reinó durante seis años: Amirteo. La dinastía XXIX mueve la capital a Mendes. En los últimos años, se producen revoluciones.

En la dinastía XXX se consigue la expulsión de los persas y una época de prosperidad. No obstante, en el 343 a.C., los persas vuelven a reconquistar Egipto y se implanta la dinastía XXXI, la cual se caracteriza por la violencia y la opresión. Es Alejandro Magno quien invade Persia y consigue expulsar a este pueblo de la zona.

Periodo Helenístico

A la fase entre el 332 y el 30 a.C. se le llama Periodo Helenístico. En él, durante la dinastía macedónica, se corona a Alejandro Magno como faraón. Éste funda Alejandría y es sucedido por Filipo III y Alejandro IV.

Su general Ptolomeo funda la dinastía ptolemaica. Él dotó a Egipto de una estabilidad que permaneció durante tres siglos. Además, adoptó las tradiciones egipcias. De estos años es la conocida Piedra Rosetta.

La Piedra Rosetta es una gran roca en la que hallamos un mismo texto escrito en tres idiomas diferentes: jeroglífico antiguo, egipcio demótico y griego antiguo. Fue descubierta por Napoleón en 1799.

La última faraona fue Cleopatra VII, la cual se unió con el emperador romano Julio César para derrotar a su hermano y esposo Ptolomeo XIII, con el que tuvo varios enfrentamientos. Más tarde, ésta se casó con Marco Antonio. En la siguiente imagen, podemos verla representada a la izquierda:

Finalmente, tras la muerte de la pareja, el emperador Augusto anexiona Egipto al Imperio romano, poniendo punto y final a una de las civilizaciones más importantes de la historia.

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