Reconocido como el lago navegable más alto del mundo, con sus más de 3500 metros de altura, el Lago Titicaca es uno de los destinos turísticos más impresionantes que alberga el continente de América del Sur.

El Lago Titicaca está ubicado en la Meseta del Collao, entre las cordilleras andinas, en la frontera de Perú y Bolivia; y, alberga en su extensión una amplia diversidad de islas donde habitan los Aymaras y Quechuas, habitantes que desde épocas ancestrales –incluso antes de la etapa del Imperio Incaico– son los pobladores de islas como: Amantani, Esteves, Chirita, y Campanario (Perú); Campanario, Pariti, Isla de la Luna, Cojata, y Chiquipa (Bolivia).

El Lago Titicaca es importante para el ecosistema porque mantiene el equilibrio del clima, potencia las actividades agropecuarias, y alberga la región geoeconómica más importante para la zona andina del país, siendo el hábitat, por ejemplo, del treinta por ciento de ovinos, veinte por ciento de vacunos, y más del cincuenta por ciento de alpacas de todo el territorio peruano.

Si deseamos vivir una experiencia más inclusiva podemos visitar las islas flotantes de Los Uros. En las pequeñas islas de Los Uros podremos pasear en las populares balsas de totora y dormir en islotes independientes sobre las aguas del Lago Titicaca. Además, al visitar el Lago Titicaca no debemos dejar de adquirir artesanías típicas, tejidos, u otra representación del arte textil del Lago Titicaca, el mismo que desde el 2005 cuenta con el título de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO.

Finalmente, es importante puntualizar que si tenemos como próximo destino turístico al Lago Titicaca, no debemos de dejar visitar las islas del Lago Titicaca, las mismas que podemos visitar para vivir por dos o tres días entre los pobladores de la isla y ser parte de sus tradiciones. Además, debemos realizar rutas turísticas especializadas en la flora y fauna de la zona, siendo de mayo a octubre la mejor época del año para visitar este destino.