La cultura Azteca fue una de las culturas precolombinas más importantes que se desarrollaron dentro del territorio americano, y, aunque su historia data del siglo XIV al siglo XVI (época en que fueron conquistados por Hernán Cortez), han dejado en lo que hoy conocemos como México, una amplia muestra de su poderío a través de restos arqueológicos que millones de turistas visitan anualmente.

Dentro de las ruinas aztecas más importantes encontramos las Ruinas de Tenochtitlán. Las Ruinas de Tenochtitlán fueron descubiertas a inicios de 1978 por un grupo obreros de la compañía de luz de México, sin ellos saber que lo que habían encontrado sería considerado como uno de los más grandes descubrimientos arqueológicos de Mesoamérica. Ellos encontraron en primer lugar los restos de una escultura dedicada a Coyolxauhqui (diosa mexicana) y, posteriormente las ruinas del templo mayor de Tenochtitlán (el mismo que hoy sabemos fue destruido por Hernán Cortez en 1521 al tomar la ciudad).

En la actualidad lo que se puede visitar de las Ruinas de Tenochtitlán son los restos del Templo Mayor y las esculturas monumentales de Tenochtitlan. El Templo Mayor es considerado como una de las revelaciones arqueológicas más importantes de México (encontrándose piezas y artesanías intactas) y, las esculturas monumentales están conformadas por dioses llenos de garras, colmillos, adornados con serpientes de cascabel, e incluso, se pueden apreciar esculturas de diosas decapitadas. Se considera que estás esculturas eran como los guardianes del Templo Mayor de Tenochtitlán y que aparte de servir como protectores contaban con un fuerte significado religioso.

Dentro de las investigaciones destinadas a las Ruinas de Tenochtitlán, se ha determinado que el templo mayor fue el centro de la vida política, religiosa y económica de los aztecas; además, era un espacio donde la vida de los habitantes de unía con la mitología de su cultura, teniendo lugar una serie de fiestas y ofrendas en nombre de los dioses.

Las Ruinas de Tenochtitlán fueron construidas en una media de siete etapas y se considera que alcanzó una altura superior a los sesenta metros.