La Dársena de la Marina de A Coruña es una de las postales más emblemáticas de la ciudad. En pleno núcleo urbano, vemos las características fachadas acristaladas con diseños artísticos que a fines del siglo XIX, con diseño del arquitecto Juan de Ciórraga, comenzaron a instalarse en la Avenida de la Marina.

Conforman en la actualidad uno de los mayores conjuntos acristalados del mundo, gracias al que la ciudad ha ganado el sobrenombre de Ciudad de Cristal por tan singular escenografía.

Son estructuras de hierro, madera y cristal, de estilo ecléctico que llegaron de la mano de los marinos, que en el siglo XVIII cerraban la popa de los navíos con un sistema similar. Para proteger a las casas de la costa del viento y la humedad marina, los burgueses copiaron ese método. Lo implementaron en las que en realidad son las fachadas traseras. Con gran rapidez, se extendieron hasta encontrar las actuales que en algunos casos superan los 25 metros de longitud.

Bajo los soportales de las galerías podemos hallar muchos bares y cafeterías que ocupan el espacio. El efecto por la tarde, a la caída del sol, es de una belleza increíble.