La Cúpula de la Catedral de Florencia fue realizada por Brunelleschi, cuando ganó el concurso que la Obra del Duomo había convocado para cubrir el tambor octogonal de 42 metros de ancho del Presbiterio. El diseño que tardó 16 años en llevarse a cabo es una obra de arte de la ingeniería. Puede considerarse una de las obras más importantes del Renacimiento.

Tomando la idea de la cúpula del Panteón de Roma, Brunelleschi ideó una cúpula octogonal de autosustentación, que no necesitaba ninguna cimbra. Está formada por dos casquetes superpuestos. El exterior, de 80 centímetros de espesor, y el interno, de más de 2 metros de grosor. Finalmente se agrega una linterna de mármol blanco, que eleva la altura hasta los 114 metros.

Como resultado, se obtiene un espacio de 100 metros de altura interna por 42 de diámetro totalmente libres de soportes o interferencias visuales. Algo impensable para la época.
El interior fue cubierto una decoración de 3.600 metros cuadrados de frescos que Vasari realizó, con el Juicio Universal como tema central.

Frescos

Subiendo los 463 escalones que llevan a lo alto de la Cúpula podemos ver claramente la estructura de la misma. Los peldaños son de diferente tipo y las escaleras son de pendientes desiguales, con el último tramo casi vertical. No es aconsejable para los menos intrépidos.

Subir a la cúpula

Desde la linterna de la Cúpula hay una vista privilegiada sobre la ciudad de Florencia y sus alrededores.
El horario de visita es de lunes a viernes de 8:30 a 19 horas y sábados hasta 17:40 horas. La entrada general es de 8€.