Las costumbres en el País Vasco son muy marcadas. Si bien algunas coinciden con el resto de España, hay otras bastante diferentes.

El elemento más representativo es su lengua, el euskera. La supervivencia de esta —considerada la lengua más antigua del continente europeo— hasta la actualidad sólo confirma lo arraigado que está en el pueblo vasco. Ha servido como vehículo de las costumbres, tradiciones, mitos y leyendas del País Vasco. Es un elemento claramente diferenciador, ya que esta lengua no se parece en nada a ninguna otra del mundo. Ellos distinguen entre los “euskaldunak” (los que poseen el idioma vasco) y los “erdeldunak” (que tienen idioma no vasco).

Las festividades son otro elemento que hace a este pueblo único. Cuentan con un gran número de fiestas populares que se extienden durante todo el año. Entre ellas destaca la “Semana Grande”, celebrada en todo el País Vasco el 15 de agosto y por 10 días en los que abundan los espectáculos, fiestas y bailes; o la multitudinaria fiesta de la “Virgen Blanca” (Vitoria) cons sus verbenas y corridas de toro; el bullicioso “Día de San Sebastián” y sus tamborradas; o la temática “Aste Nagusia” (Bilbao) y sus muñecos cabezones. En general, cada región, cada localidad, tiene sus propias costumbres, con sus bailes y fiestas típicas, de los cuales no se conoce ni su origen ni su antigüedad.

En todas las fiestas vascas, siempre saldrán a relucir sus danzas. Está, por ejemplo, el Aurresku, unbaile solemne y elegante en donde la mujer no baila sino que es bailada. Los hombres entran a la plaza e invitan de a las mujeres más importantes del pueblo a ingresar a sus rondas de baile, para terminar con un desafío entre los bailarines más habilidosos. La Mutildantza del Baztan, que es otro baile exclusivamente de hombres. La Mascarada suletina, así llamada por su aspecto algo carnavalesco y la Ezpatadantza, simboliza el homenaje al soldado muerto en defensa de su patria.

Ezpata-dantza

Get the Flash Player to see the wordTube Media Player.

Pintoresca manifestación de la tradición vasca son los deportes rurales. Los Harrijasotzailes (levantadores de piedras), Segalaris (cortadores de hierba) o los Aizcolaris (leñadores) emulan las labores propias del caserío. Los deportes más extendidos y, por lo general, más urbanos son: las regatas de traineras, la pelota vasca, y la mundialmente famosa sokatira —el tira y afloja jalando la soga.