El saludo entre amigos y familia consiste en tres besos en la mejilla. Esto rara vez se aplica entre hombres y mujeres. En circunstancias más formales un apretón de manos bastarás; sin embargo, si quieres mostrar respeto, luego del apretón, debes poner tu mano derecha donde está tu corazón.

Es importante saber que en la religión musulmana y en las tribus nómades árabes la mano izquierda es considerada “sucia”, por estar reservada a la higiene en el baño. Por ello, evitar saludar o pagar con la mano izquierda. En su cultura los zurdos se les llama la atención y se les trata de educar como diestros, pero si explicas tu situación no habrá malos entendidos.

Es costumbre que te ofrezcan una tasa de té de menta al menos una vez al día. Hasta los marroquíes más modestos están equipados con teteras y tazas. Aunque a veces la oferta en la calle puede ser una forma de atraer gente a una tienda, siempre es educado aceptar. Antes de empezar a beber, se tiene que mirar al anfitrión a los ojos y decir “ba saha ou raha” (“relájate y disfruta”). No es absolutamente necesario, pero dejará impresionado a cualquier marroquí.

Cabe señalar que una mujer sola se sentirá más cómoda tomando o comiendo en una pastelería o restaurante más que en un café, ya que estos últimos son tradicionalmente para hombres. Esto no se aplica en el caso de las parejas.