Jordania es un país muy hospitalario para los turistas. Los jordanos serán respetuosos siempre y cuando se respete su cultura, el Islam y al rey de Jordania. Por ello se recomienda llevar ropas modestas a sitios religiosos y no hacer comentarios en contra de la monarquía, la cual tiene un gran apoyo popular.

A pesar de esto, Jordania es uno de los países más liberales de la región. Las mujeres pueden llevar ropa regular (sin ser muy reveladora), sin que esto cause malestar entre los jordanos. De hecho, la moda occidental es popular entre los jóvenes.

Sin embargo, aún hay cosas que se deben evitar. Las muestras de afecto en público (besarse o abrazarse) son mal vistas. La homosexualidad no se puede tomar a la ligera, ya que el país sigue siendo muy cerrado frente al tema. Asimismo, el adulterio y sexo consensuado entre parejas no casadas es ilegal y puede ser castigada con 3 años de prisión.

Un tema curioso es el poco respeto que tienen los jordanos por las colas. Es común que la gente se adelante o se meta en la cola sin esperar su turno. Más que rechazo, los afectados tratan de hacer lo mismo, lo que crea todo un caos. Por ello es mejor hacerse de la vista gorda, evitarlas o simplemente esperar a que estas culminen.

Se debe tener en cuenta que durante el Ramadán (mediados de agosto o septiembre, hasta mediados de septiembre u octubre) y en las festividades de Eid al-Fitr (fin del Ramadán), los horarios de varios servicios pueden variar. Muchos restaurantes cierran durante casi todo el día (excepto en el atardecer), y es difícil encontrar transporte.