Uno de los aspectos culturales que más destaca a la hora de viajar a un país extranjero es su gastronomía. El arte culinario, las costumbres y los ingredientes autóctonos de cada país pueden variar mucho de unas regiones a otras, por lo que son muchos los que disfrutan degustando los platos tradicionales de un país determinado cuando viajan. A grandes rasgos, las tradiciones culinarias de todo el mundo pueden dividirse por continentes como verás a continuación.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Índice

Los cinco continentes del mundo y su gastronomía

América

Empezando por Norteamérica, se puede hacer una distinción clara entre la gastronomía de Canadá, Estados Unidos y los platos típicos de México, esto últimos englobados en la actualidad entre los platos más importantes y famosos del mundo.

La popular cocina tex-mex, con origen en Norteamérica, es una de las tradiciones culinarias con mayor fama a escala mundial. El conjunto de platos que conforman la cocina tex-mex responde a una fusión entre el estilo mexicano y el estadounidense en términos generales.

En Estados Unidos, la cultura gastronómica nace a partir de una mezcla entre diferentes cocinas del mundo debido a la cantidad de inmigrantes provenientes de Europa, Asia y África. La gastronomía canadiense se relaciona en gran medida con las distintas culturas indígenas que fueron habitando el país a lo largo de los siglos, razón por la que a día de hoy es tan variada.

Los platos típicos de los distintos países de América del Sur varían en gran medida por países, si bien muchos de los platos típicos de cada uno de ellos son muy similares y se diferencian por algunos ingredientes. Destacan las comidas típicas de Perú y Colombia, así como la gastronomía ecuatoriana.

Los frutos autóctonos de los bosques y campos tropicales, tales como la guayaba, la papaya o el mango son muy frecuentes entre los diferentes postres de Sudamérica. Asimismo, el camote, la yuca y el maíz son algunos de los ingredientes más empleados.

Por último, en Centroamérica existe también una alta influencia de la cocina indígena, española y africana. Los platos típicos de cada uno de los países que conforman América Central destacan por sus sabores fuertes, llenos de aroma y color.

Europa

La cocina mediterránea destaca por el uso de una amplia gama de productos de origen vegetal, es decir, frutas, verduras, frutos secos y legumbres. También hay una gran presencia de pan y otros cereales como el trigo. El aceite de oliva es la grasa principal y se emplea para la elaboración de un sinfín de platos típicos de los diferentes países europeos.

La cocina española es probablemente una de las que más gustan a turistas de todo el mundo, con las famosas tapas españolas a la cabeza. La tortilla de patata o la paella valenciana, entre muchos otros platos de origen puramente español, son uno de los principales reclamos turísticos a nivel internacional.

Por su parte, la gastronomía italiana es quizá la más imitada del mundo. Por supuesto, los platos más famosos de Italia son la pizza, el risotto y la pasta, si bien la lista de platos típicos y salsas (pesto, boloñesa, carbonara…) es mucho más extensa. Actualmente, la cantidad de recetas de pizza es interminable: pizza marinera, napolitana, cuatro quesos, margarita, etc.

La cultura gastronómica francesa ha influenciado la de muchos otros países y es por ello que actualmente está se encuentra entre las más importantes del mundo. Gracias a la variedad regional de Francia, la lista de platos típicos es casi infinita.

Si nos desplazamos un poco más hacia el norte de Europa, concretamente hasta Alemania, nos encontraremos ante una gastronomía algo alejada del prototipo mediterráneo descrito anteriormente, aunque también está muy influenciada por la tradición culinaria francesa. Destacan los embutidos de origen alemán, sobre todo las salchichas o Bratwürste, que suelen ir acompañadas del famoso chucrut (Sauerkraut en alemán).

Asia

La gastronomía asiática puede dividirse en dos subgrupos principales: la del Este de Asia y la del Sureste Asiático. Es por ello por lo que, cuando se hace referencia a la cocina asiática, no debe confundirse con la cocina oriental, ya que esta última hace referencia a la zona que abarca desde el sur de Siberia oriental hasta Indonesia, incluyendo Japón, Mongolia, Corea, Tailandia, Vietnam y casi toda China.

Las distintas cocinas asiáticas tienen en común el uso abundante de varios tipos de pescado procedente de los océanos Pacífico e Índico. Por otro lado, el consumo de arroz es también otro de los hábitos estrella dentro de la gastronomía asiática en general, así como de vegetales y especias variadas. También comer algas, pescado crudo, bambú o aleta de tiburón, entre otros ingredientes poco comunes, resulta exquisito para la mayoría de asiáticos.

En general, en la cocina asiática se intenta equilibrar y conceder la misma importancia a todos los aspectos del plato: color, sabor y aroma. En China, por ejemplo, este equilibrio intenta conseguirse en los primeros platos de un menú típico mediante tres o incluso cinco ingredientes distintos. Los colores rojo, amarillo, negro, marrón y blanco suelen ser los más habituales en sus platos tradicionales.

La principal ventaja de la cocina asiática frente a las gastronomías occidentales es que sus platos contienen menos hidratos de carbono, azúcares y grasas. Esto se consigue fundamentalmente gracias al consumo alto de pescado, el cual favorece la circulación. Las frutas y las verduras se consumen a diario, en detrimento de los productos procesados, poco comunes en los países asiáticos.

Oceanía

La gastronomía de Oceanía es una mezcla entre la tradición culinaria occidental y la asiática. Este continente está constituido por Australia, las islas de Nueva Guinea, Nueva Zelanda y los archipiélagos de Melanesia, Micronesia y Polinesia, todos ellos rodeados por el océano Pacífico, por lo que no es de extrañar que el pescado y los mariscos sean muy comunes en sus platos.

La cocina australiana es, a grandes rasgos, un reflejo de los distintos alimentos que han destacado dentro de la historia de este país, incluyendo los ingredientes empleados por los aborígenes australianos, cuya gastronomía autóctona se conoce con el nombre de bushfood o bush tucker. También la cocina irlandesa y la británica están presentes.

Destacan los postres australianos, ampliamente influenciados por la cocina británica, de donde son originarios los famosos pies o pasteles, tanto dulces como salados. El consumo de carne, generalmente pollo o filetes de ternera acompañados de verduras a la parrilla (patatas, judías, alubias…), es muy común también.

En Nueva Zelanda se suelen consumir platos compuestos por vegetales frescos, aunque igualmente predominan carnes como el cordero, el venado o el cerdo, y también los pescados, sobre todo salmón, ostras, paua, langostas, vieiras, mejillones… Aquí, la afamada pavlova está considerado como el postre nacional.

La cocina de las islas Fiyi es el resultado de fusionar las gastronomías de Polinesia y Melanesia, así como las de la India, China y Occidente. Por ello, el arroz forma parte de la dieta diaria de sus habitantes, junto a otros alimentos como el coco, el boniato, la yuca o el pan, entre otros. El plato más famoso es el llamado lovo, que consiste en una mezcla de carnes, pescados y verduras envueltos en una hoja de plátano.

África

La cocina de los distintos países del continente africano se caracteriza sobre todo por su exotismo, el cual se consigue gracias al uso de numerosas especies e ingredientes propios de África. La gastronomía africana está también ampliamente influenciada por la cocina asiática y la occidental.

En las regiones norteñas de África, incluyendo Túnez, Argelia, Egipto y Marruecos, el cuscús es el alimento básico. Se trata de sémola de trigo, la cual se cocina de forma muy similar a la pasta. El cuscús se cocina acompañado de diversos ingredientes que pueden variar según el caso, aunque habitualmente nunca suelen faltar el aceite de oliva, el azafrán, el clavo de olor, el jengibre y otras especias,

Por otro lado, cualquiera que visite África, sea el país que sea, podrá apreciar que el marisco, especialmente si se visitan las zonas del sur y el este del continente, es un alimento especial. No se trata tanto de las especies de marisco que se consumen, sino más bien de la forma de prepararlos. Las sopas y los estofados de marisco que se preparan en estas zonas forman parte del orgullo gastronómico de sus habitantes.

Al este de África son dos los platos más representativos: el matoke y el ugali. En primer lugar, el matoke es una preparación muy sencilla hecha a base de plátanos verdes al vapor. En segundo lugar, el ugali se prepara con maíz, de manera muy similar al almidón de maíz o la polenta, y se utiliza para la preparación de guisos y sopas diversos. Se dice que el mejor ugali de África puede degustarse en Uganda.

En los países del oeste de África, el maafe es otro guiso muy popular cuyo ingrediente principal es el maní. De hecho, es un plato que se consume casi a diario. Se trata básicamente de un estofado de carne en el que se incluyen varios vegetales, arroz, huevo duro y maní. En las regiones centrales, el bambara es uno de los postres más atractivos.

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