¿Es la primera vez que viajas a Londres? Si es así, es normal que te surjan infinidad de dudas sobre lo que debes hacer y lo que no. Especialmente a la hora de pagar en restaurantes, cafeterías, pubs, hoteles, supermercados, etc., el desconocimiento de las costumbres locales es lo que lleva al turista a necesitar consejos más allá de información cultural. En este artículo intentamos resolver este tipo de dudas con algunos trucos muy útiles.

Al salir a comer

Son muchos los restaurantes, pubs y cafeterías a los que se puede acudir a cenar o tomar algo por la capital británica. No obstante, como consumidor deberás ir con cuidado, ya que en algunos establecimientos podrían llegar a pasarse de listos si el turista va despistado.

Esto es algo que sucede en todas las grandes capitales del mundo donde hay una gran afluencia de turistas a diario. Para evitar cualquier tipo de abuso, es mejor ir prevenido.

Si vas a pedir agua, lo más aconsejable es que pidas una jarra de agua del grifo. Nadie va a mirarte mal por ello, ya que es bastante común.

De este modo, conseguirás ahorrarte una cifra considerable en la factura, puesto que pedir una jarra de agua del grifo es gratis. La única condición para que nos la sirvan sin problema alguno es consumir, es decir, haber pedido algo de comida.

Algunos restaurantes, en cambio, tienen por costumbre negarse a servir al consumidor si consideran que lo que éste ha pedido es insuficiente. Aunque no es habitual que esto suceda, nadie puede obligarte a pedir, así que dado el caso podrías levantarte e irte del sitio si no quieres pedir más y, por consiguiente, gastarte más dinero.

Lo mismo sucede con el tema de la propina: dejar propina en Londres no es obligatorio. No debes alarmarte por ello cuando salgas a comer, cenar o tomar algo, puesto que nadie va a obligarte a dejar nada si tú no consideras que el servicio ha sido lo suficientemente satisfactorio.

Esto también se aplica a los hoteles y otros alojamientos, pero en el caso de los pubs no suele ser costumbre dejar nada. En todo caso, algunos tienen un bote habilitado para quien quiera dejar un donativo.

Tanto hoteles como restaurantes están obligados por ley a exponer su lista de precios al público. En caso de no estar, estáis en vuestro derecho de solicitarla y que se os muestre una.

De lo contrario, quizá ese establecimiento no es del todo recomendable, ya que en este caso puede que se trate de precios exorbitantes. Lo mismo sucede con el horario en el que se sirven ciertos menús más económicos: debe estar claramente indicado.

Sin embargo, debes tener en cuenta que en algunos establecimientos utilizan una especie de truco para engañar a los turistas. Consiste en devolver el cambio poniendo en el plato las monedas debajo y, encima de ellas, la factura y los billetes.

De este modo, si el turista tiene prisa, va a coger simplemente los billetes e irse rápidamente, dejando de esta forma las monedas en el plato. Por ello, te aconsejamos revisarlo siempre.

Debes saber también que, si vas a pedir vino, las cartas no suelen ser muy claras. Con esto nos referimos a lo siguiente: imagina que pides una botella de vino a un precio relativamente bueno, pero al pagar te encuentras con que el precio es el doble de lo que ponía en la carta.

Esto se debe a que muchos establecimientos ponen el precio para media botella, no entera. Además, están obligados descorchar la botella delante del cliente para saber que su contenido corresponde con la marca etiquetada.

Reserva en hoteles

Habitualmente, los turistas reservan en un hotel, B&B o cualquier otro alojamiento londinense vía Internet, teléfono, carta o fax. Sea cual sea la vía elegida, lo más común es que pidan una cantidad a cuenta como garantía.

No obstante, ninguna ley especifica la obligatoriedad de abonar esta cantidad. En caso de pagarla, debes tener presente que debe ser una cuantía razonable, que no supere el 25-30% del importe total.

Asimismo, ten en cuenta que se trata de un anticipo en firme, esto es, una cantidad que no será devuelta en caso de anulación de la reserva, a no ser que el hotel os indique lo contrario.

En casos de fuerza mayor, tales como accidente, fallecimiento o enfermedad, también suelen acceder a devolvernos esta cantidad. Algunos establecimientos también aceptan devolverla bajo previo acuerdo, avisando dentro de un plazo determinado. Si es el hotel el que anula, entonces sí que deben devolveros esta cantidad.

A la hora de pagar esta cantidad mediante tarjeta de débito o crédito, podría ocurrir que os hicieran una pre autorización de tarjeta. Se trata de un sistema de pago mediante el cual el hotel verifica que es una tarjeta apta para hacer reservas.

También suelen hacerlo las compañías aéreas al reservar un billete. Es una solicitud que se le solicita al banco emisor de la tarjeta y mediante la misma se puede hacer lo siguiente:

  • Verificar que la tarjeta sea válida y esté activa: que exista, no esté caducada, no esté en ninguna lista negra, etc.
  • Comprobar que cuentas con fondos suficientes para afrontar la operación que se está solicitando.
  • Solicitar que se bloquee la cantidad solicitada de la disponibilidad del saldo de la tarjeta.

En el último caso, podría suceder que se cobren por un lado la garantía y, por otro, que nos retengan el importe total de la cantidad de noches reservadas. Se trata solamente de una retención en nuestra tarjeta, no de un cobro. Este bloqueo tendrá un tiempo de vigencia limitado, que suele ser de 3-7 días, dependiendo de tu banco.

Pasado este tiempo, el banco libera el saldo retenido y desaparece el bloqueo. Si usas una tarjeta de débito, nuestro consejo es que cuentes con saldo suficiente o, de lo contrario, podrían dejarte la cuenta temporalmente en números negativos.

Por otro lado, tampoco pueden obligaros a reservar varias noches de habitación si lo que queréis es pasar solo una. Del mismo modo, tampoco pueden obligaros a desayunar, comer o cenar en el hotel.

Esto está considerado por ley como una “subordinación de prestación de servicios”, por lo que es ilegal y se sanciona con multa. Otra cosa es que el hotel ofrezca media pensión o pensión completa. Infórmate bien antes de reservar sobre si es un hotel o un hotel-restaurante. Lo que sí que es legal es cobrar un suplemento por dormir acompañados por algún hijo.

Al igual que los restaurantes, los hoteles están obligados a informar a sus huéspedes acerca de los precios, la categoría del local y, en su caso, el tipo de cocina que ofrecen.

En caso de no poder hacerlo en persona, están igualmente obligados a hacerlo por teléfono. Que nazca o no de ellos ya depende de la profesionalidad y la disposición de cada uno, pero vosotros tenéis derecho a reclamarlo.

Otro consejo muy útil para alojarse en Londres es decantarse por las cadenas hoteleras. Es una forma de asegurarse ciertas condiciones, como por ejemplo las relativas a las reglas de higiene, que suelen ser muy estrictas en estos establecimientos.

El tema de la higiene en los alojamientos independientes de Londres es muy relativo, por lo que si le dais importancia a esto, quizá sea una buena opción. Ahora bien, no encontraréis ninguno por menos de 80 libras esterlinas la noche.

Si viajas con niños

Muchos son los padres que organizan un viaje a Londres con la mejor de las intenciones, pero terminan no sacándole todo el provecho porque se ven abrumados ante la inmensidad de la ciudad y la energía de los niños. Existen numerosos lugares especialmente interesantes para niños en función del tiempo que vayáis a estar en la ciudad.

Si vais a viajar a Londres con niños, nuestro consejo número uno es el siguiente: preparad un itinerario adaptado a sus intereses.

El centro turístico y monumental es una buena opción para empezar, con comienzo en Trafalgar Square. Podéis llevarlos a echar un vistazo a las unidades de medida británica grabadas en la parte baja de la columna Nelson.

Después, visitar la National Gallery siempre suele ser un acierto y, además, es gratuita. Cerca de esta zona se encuentra Saint James’s Park, donde se puede dar un simple paseo o incluso patinar.

Llevadlos a ver el cambio de guardia en el Buckingham Palace, la residencia de la Reina de Inglaterra. El cambio tiene lugar a las 11:30 h todos los días, aunque en invierno es cada dos días.

Ir a ver los Horse Guards es seguro un gran entretenimiento para los niños, que a menudo se divierten intentando animar a los impasibles centinelas que vigilan de manera continuada la entrada. Después, no pueden faltar el London Eye, Picadilly Circus, Convent Garden… El siguiente artículo puede seros útil: Mapas de Londres.

Lo más importante al hacer turismo por Londres con niños es no cargar demasiado la jornada. Además, intentad utilizar medios de transporte público para moveros por la ciudad; si vais a todo a pie, los niños se cansarán antes y Londres es muy grande.

Si entráis a museos, tampoco es aconsejable visitar todas y cada una de las salas, ya que los niños se agobiarán antes. Asimismo, no olvidéis llevar un calzado cómodo y chubasquero.

Finalmente, hemos seleccionado el artículo anterior y siguiente del bloque "Guía turística de Londres" para que puedas seguir la lectura: