Organizar un viaje es una tarea costosa que puede llevarnos demasiado tiempo. Por ello, te contamos los pasos que tienes que seguir para planear tu viaje de la mejor forma posible: qué necesitas, cuándo viajar y qué herramientas puedes utilizar.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Organizar un bolso de viaje

Uno de los aspectos más importantes a la hora de viajar es el equipaje. No es tarea sencilla preparar las valijas para un viaje, sobre todo cuando no conocemos el destino al que vamos.

En primer lugar, es importante echar una guía turística, ya que nos ayudará a orientarnos y conocer lo más importante del lugar al que vayamos. Las hay para todos los gustos y edades, incluso podemos encontrar ediciones para niños.

Si no queremos que ocupe demasiado espacio, podemos llevar el libro de viaje en formato e-pub, es decir, en un libro electrónico. Si tienes alguna duda, consulta el siguiente artículo: Las guías turísticas: ¿para qué sirven y cómo se usan?

Para preparar el neceser de viaje hay que elegir un estuche adecuado y de calidad, preferiblemente que sea de un tamaño medio, para que quepan todos nuestros objetos pero no ocupe demasiado espacio en la maleta.

No te puedes olvidar de meter lo indispensable, entre lo que se encuentra el cepillo de dientes, el peine y el desodorante. Si vas a alojarte en un hotel, es probable que allí te faciliten gel y champú.

Es primordial conocer cómo llevar los líquidos en el aeropuerto. Éstos deben ir en recipientes de menos de 100 mililitros, portando un máximo de un litro. Se guardan todos en una bolsa de plástico transparente y con cierre.

Si te preguntas cómo preparar una maleta de viaje, lo primero que se debe tener en cuenta es si vas a facturar o no, cuántos días vas a estar fuera y cuál es el clima del lugar al que vas.

Para que no se te olvide nada, es recomendable hacer una lista e ir tachando las cosas que vamos metiendo en la maleta. Recuerda vigilar el peso para no sobrepasar el máximo permitido en el avión, por lo que evita llevar objetos innecesarios.

A la hora de colocar los elementos en el equipaje, es mejor poner debajo las prendas más pesadas y arriba las más delicadas, para que éstas no se arruguen. Para que ocupen menos espacio, enróllalas en vez de doblarlas, y lleva puesto las que más volumen tengan, como las botas o el abrigo.

Elegir destino

En ocasiones puede resultar difícil elegir el destino al que viajar. Lo más importante es el tipo de viaje que quieres hacer y tus gustos, para así escoger entre destinos de playa, rurales, culturales, etc.

Asimismo, hay que tener en cuenta el tiempo que se tiene, ya que si son pocos días no te podrás ir muy lejos. El presupuesto también es otro factor, ya que hay destinos más caros que otros.

En Europa encontramos diferentes opciones. Hay un gran número de ciudades perfectas para practicar turismo cultural. No obstante, si buscas relajarte en el mar y disfrutar del buen tiempo, los países del Mediterráneo como España o Grecia son perfectos.

Para los que quieren dar un paso más allá y tumbarse en la arena de playas paradisíacas, El Caribe es su destino. Conviene evitar la época de huracanes, los cuales se dan entre julio y noviembre.

Otra opción es hacer un viaje por Sudamérica y descubrir sus grandes atractivos, como son Machu Picchu, en Perú, las cataratas del Iguazú, en Argentina, y el desierto de Atacama, en Chile.

Como ves, hay muchas alternativas internacionales para realizar un viaje por el mundo. No obstante, también puedes organizar un recorrido por tu propio país, el cual también tendrá lugares con encanto.

Tipos de viaje

No todos los viajes son iguales. Están los que se hacen por trabajo, es decir, los de negocios. Las personas que realizan este tipo de salidas tienen unas necesidades especiales. Si tienes que preparar un viaje a tu jefe, debes tenerlas en cuenta.

En el lado opuesto están las vacaciones, momento en el que los trabajadores aprovechan para hacer turismo y relajarse, buscando destinos turísticos en los que puedan descansar. También es posible que realicen un viaje de incentivos, los cuales regalan los jefes para motivar a sus empleados.

Una opción de turismo alternativo es la del mochilero. Las personas que toman esta elección cargan con todo su equipaje en una mochila e incluso algunos duermen en tienda de campaña. Es una opción barata para dar la vuelta al mundo.

También hallamos el turismo familiar, en el que se viaja con niños. Destacan los destinos seguros y tranquilos, así como los preferidos por los más jóvenes, como es Disneyland Paris. Regalarle a tu familia una estancia así puede ser una grata sorpresa para ellos.

Cuando los estudiantes terminan sus estudios, la mayoría hacen un viaje de egresados o de fin de curso. Esta salida suele ser grupal y a destinos de playa, aunque otros prefieren el turismo cultural y optan por hacer un Interrail: un recorrido en tren por Europa.

Los viajes no son sólo para relajarse o para conocer lugares nuevos, también pueden tener el objetivo de ayudar a personas necesitadas. Por ello, otra opción es la de irse de misionero o de voluntario.

Es común que los recién casados hagan un viaje de novios. Éstos visitan lugares románticos y en los que disfrutar en pareja. Muchos aprovechan para hacerse una sesión de fotos de postboda, por lo que se convierte en una estancia fotográfica.

Las personas mayores también tienen derecho a explorar. Además, la gente que ya no trabaja tiene más tiempo libre, por lo que muchas agencias ofrecen estancias en destinos turísticos para jubilados.

Si quieres visitar otro país pero tienes animales, no te quedes en casa, ya que tu perro o gato también puede viajar. Si decides llevarlo contigo, consulta los requisitos que deben cumplir para poder subir en avión o entrar en un territorio en concreto.

Viajar solo también es una buena opción, sobre todo cuando no tienes pareja. Además, puedes organizar la jornada por tu cuenta, sin necesidad de contar con una agencia de viajes. Si quiere más información, visita el artículo Viajes para solteros: los mejores destinos.

Duración de la estancia

Para calcular cuánto va a durar nuestro viaje hay que tener en cuenta dos importantes factores: el tiempo y el presupuesto. Si no tienes demasiado tiempo libre, puedes planear una escapada de fin de semana.

Dependiendo del dinero que vayas a invertir, ese viaje puede ser a un lugar cercano al que vives o a una ciudad del extranjero que esté bien comunicada por avión, a la que llegues en menos de tres horas.

Si dispones de más tiempo o estás de vacaciones, puedes planificar una estancia de una semana, ya que de esta forma tendrás tiempo de conocer a la perfección el destino que quieras visitar.

En esta caso, debemos tener en cuenta que el principal gasto del viaje será el alojamiento, por lo que dependiendo de nuestro presupuesto podremos ir a un alojamiento de mayor o menor calidad. Para ahorrar, un buen consejo es reservarlo con anticipación.

Asimismo, si lo que quieres es realizar un gran recorrido por varios países y te lo puedes permitir, un viaje largo es una experiencia que jamás podrás olvidar. Incluso está la opción de trasladarse en coche y olvidarte de tener que coger aviones u otros medios de transporte.

Para realizar excursiones tan largas, algunas personas optan por ser mochileros, un tipo de turismo low-cost que nos permite conocer distintos lugares a un precio más bajo.

Mapas y direcciones

Cuando visitamos un lugar por primera vez es considerablemente fácil perderse. Por ello, debemos llevar con nosotros un mapa de la zona. En la actualidad, lo más cómodo es utilizar el móvil para orientarnos, ya que con aplicaciones como Google Maps o Google Earth es una tarea fácil.

Estas APPs móviles son eficaces, ya que nos guían a la dirección que le indiquemos. Con ellas podemos incluso buscar los restaurantes más cercanos o ver el mapa con imágenes de satélite.

No obstante, las nuevas tecnologías no están diseñadas para todo el mundo, por lo que, si tienes buena orientación, otra opción es la de usar mapas de papel. Asegúrate de que estén suficientemente detallados. Una opción recomendable es la Guía Repsol.

Para consultar las direcciones de las atracciones que queremos encontrar, en las guías de viaje, de las que hemos hablado anteriormente, podemos hallar diferentes itinerarios, ideales para no perderse ningún lugar importante.

Si vas a realizar un viaje en coche, lo más recomendable es contar con un GPS, ya que es difícil guiarse por carreteras que no conocemos. Algunos de los más utilizados son Tomtom y Garmin.

En este caso, debemos manipular el GPS antes de iniciar el recorrido, ya que si lo tocamos mientras vamos conduciendo puede resultar peligroso, tanto para nosotros como para otros conductores.

Medio de transporte

El avión es el medio de transporte en el que nos podemos mover más rápido. En la actualidad, la mayoría de los destinos cuentan con al menos un aeropuerto cercano. Si tienes pensado utilizar este medio, te recomendamos leer este artículo: Preparando el viaje en avión: consejos y resolución de problemas.

Sin embargo, hay personas con miedo al avión o que prefieren moverse por carretera. Para los que viajan en familia o con más gente, el coche puede resultar una opción más viable. Si queremos ahorrarnos el alojamiento, también podemos optar por una autocaravana.

La moto es el medio preferido para los que son de parar en mitad del camino para fotografiar el paisaje, o para los que disfrutan tomando las curvas de las carreteras.

Los más deportistas también tienen la opción de viajar en bicicleta. Es una buena idea siempre que estemos en buena forma y el tiempo vaya a ser estable; de lo contrario puede resultar peligroso.

En cambio, si vas a viajar a un lugar cercano y no quieres tener que conducir, muchos países tienen una buena red de transporte público, por lo que te puedes mover en autobús o tren. En el caso de España, el organismo que gestiona la red de ferrocarriles es Renfe.

Elegir la temporada para viajar

Un destino cambia dependiendo de la época del año en el que lo visitemos. Por ello, debemos considerar nuestras preferencias a la hora de elegir el momento en el que viajar.

Para todos aquellos que quieren conocer una ciudad y realizar turismo cultural, el otoño y el invierno son las mejores temporadas, ya que las temperaturas son suaves y los parques tienen un encanto especial.

Si por el contrario, vas a recorrer una zona natural, conviene ir en temporadas con menos riesgo de lluvia y tormentas, como puede ser durante los meses de mayo y junio.

Por otro lado, los viajeros que quieren disfrutar del mar deben aprovechar el verano para hacerlo. Hay que tener en cuenta que en el hemisferio sur los meses de calor son de diciembre a febrero.

No obstante, hay personas a las que les gusta el frío o no les importa viajar con ropa de abrigo. Para ellas, la mejor opción es aprovechar las vacaciones de invierno, de ese modo podrán pasar una Navidad diferente o aprovechar para esquiar en la nieve.

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