Viajar con niños puede ser emocionante y crear en todos los viajeros unos recuerdos inolvidables; pero también, si no somos organizamos y planificamos el viaje, puede generarnos un nivel de estrés que haga que necesitemos vacaciones después de volver. ¿Cómo podemos hacer inolvidables unas vacaciones con niños? Esto es posible si seguimos las siguientes recomendaciones.

Antes de decidir a dónde viajaremos, debemos tener en cuenta que aunque pueden ser espectaculares, los destinos exóticos pueden necesitar un cambio y adaptación de los pequeños, el mismo que no se originará ya que si estamos de vacaciones viajaremos, seguramente, por solo unos días, por lo que lo aconsejable es ir a un lugar con una atmósfera familiar a la que lo niños están acostumbrados.

Otro tema que no se puede obviar es la vacunación de los niños —ya sea un refuerzo de las vacunas comunes, o contra cualquier mal del país al que se viaja (debemos informarnos sobre que vacunas se requieren para el destino elegido). Es importante evitar zonas donde la malaria es habitual ya que la medicina para este mal no le hace bien ni cura a todas las personas siendo los niños parte de la población vulnerable (será mejor evitar destinos tropicales o selváticos en época de lluvia).

Además, viajemos en coche, bus o avión, no debemos olvidar el llevar bolsas contra el mareo y medicaciones recomendadas por su médico. Algunas de estas medicinas tienen propiedades sedativas, una buena opción si se requiere que el niño viaje por muchas horas.Es recomendable llevar las prescripciones por si necesitamos comprar más medicina durante el viaje.

Durante el viaje también debemos intentar mantener las rutinas normales del niño. Esto significa darle de comer, hacer la siesta u otras actividades a la hora de siempre. Para que no se aburra es una buena idea “racionar” los juguetes que le demos, en vez de dárselos todos de una vez. Recuerda llevar bastantes aperitivos y bebidas ya que un niño con hambre o sed no viaja bien.

Si la zona horaria del país a donde se va es muy diferente, trata de acostumbrar al niño lo antes posible con actividades al aire libre y comidas en el horario local. Finalmente, recuerda que no todo lo emocionante o interesante para un adulto puede serlo para un niño. Es importante alternar las actividades turísticas y culturales con las actividades divertidas para un niño, como ir a la piscina, a la playa, al parque temático y de diversiones, entre otros.