Paseando en bicicleta o navegando por el Tiber, en Roma las posibilidades para moverse de un lado a otro son diversas, al igual que las oportunidades para conocer una gran cantidad de sitios turísticos. A continuación te presentamos las principales vías de transporte para moverte en la capital italiana:

El metro: Roma dispone de dos líneas de metro, fáciles de ubicar y distinguir (línea A y B). Ambas vías se entrecruzan en la estación de trenes Termini, uno de los puntos con mayor actividad turística en la ciudad. Aunque recurrir al metro sea un uso frecuente de los ciudadanos romanos para moverse dentro del centro, es posible emprender un viaje y llegar hasta las afueras de la ciudad. Eso sí, recuerda que las paradas de cada estación suelen incluir tramos largos fuera de la zona céntrica, la propuesta más atractiva para moverse por la ciudad utilizando este medio de transporte es iniciando tu recorrido visitando el Coliseo.

El autobús: Es habitual desplazarse en bus para moverse por algunas calles o avenidas principales en Roma. En esta ciudad existe un sistema de autobuses que disponen de diferentes líneas partiendo todas desde la Estación Termini. Desde aquí podremos alternar esta forma de transporte con otra como el metro y el taxi.

Bus turístico: En Roma existen líneas de transporte que nos llevarán por los lugares más representativos de la ciudad. La mayoría de servicios implica una jornada de cuatro a cinco horas, deteniéndose en varias paradas o puntos de encuentro para tomar un café o capturar una imagen para el recuerdo.

Paseos ecológicos: Esta alternativa cada vez se hace más popular y consiste en recorrer parte de la ciudad en bicicleta. Esta actividad está destinada a quienes prefieren un recorrido más activo y que son simpatizantes de las acciones para disminuir el calentamiento global y promover la preservación del ambiente.