Londres es una de las ciudades más importantes de Europa, gozando de un prestigio mundial que no ha tardado en ser reconocido por turistas de todas partes. Moverse en Londres no tiene por qué ser un dolor de cabeza, especialmente cuando las respuestas para viajar de un extremo a otro de la ciudad se encuentran en el servicio de transporte público.

Moverse en una ciudad como Londres resulta práctico recurriendo a una serie de posibilidades que incluyen un viaje en tren o barco (para distancias considerables). En la mayoría de casos el servicio público resulta la propuesta más idónea e inmediata:

Metro. Indudablemente la primera opción de cientos de turistas que buscan llegar de extremo a extremo de la ciudad de una forma rápida y a un precio razonable (si estamos en Londres y escuchamos a algún londinense hablar del “tube” no debemos sorprendernos pues está hablando del metro).

El Greater London cuenta con una docena de líneas de metro (a las que podemos agregar el tren Docklands) y cuentan con un horario de funcionamiento que va desde las 05:00 horas a la medianoche de lunes a sábado.

Bus. La ventaja más destacada del uso de bus gira en torno al movimiento interno de la ciudad, emprendiendo pequeños tramos alrededor de la misma y visitando toda una gama de sitios turísticos. Los buses de dos pisos también son muy solicitados por turistas, sobre todo para los que están interesados en disfrutar de una experiencia entretenida.

En Londres existe una tarifa plana en la red de autobuses. Un recorrido tiene el costo de 1 £ con la tarjeta prepago Oyster y 2 £ si pagamos en efectivo. Además, podemos utilizar los abonos de las travelcards. Los costos de los bonos de autobús son: 3,50 £ (un día), 14 £ (siete días), 53,80 £ (treinta días), 560 £ (365 días).

Transportarse en tren, taxi o barco. Hablamos de tres de los medios que se han interconectado entre sí ofreciendo una cadena de transportes que te mantendrán vigilante en todo momento. Moverse de una ciudad a otra, de una calle, de una zona, o un punto referencial, requiere del cualquiera de los servicios mencionados, siendo útiles aunque menos económicos que los antes mencionados.