Viajar en avión es la forma más conveniente y hasta barata de llegar a Atenas. El Aeropuerto Internacional Elefthérios Venizélos es el más grande del país y de la región. Recibe a unos 15 millones de pasajeros y más de 70 aerolíneas de todo el mundo. Está a 20 km del centro de Atenas y colinda con el suburbio de Spatá. Desde el Aeropuerto puedes tomar el metro (6 euros) o la línea E95 (3.20 euros) para llegar a la ciudad.

Aerolínea hacia Atenas

Si cuentas con suficiente tiempo puedes viajar en ferry a Atenas. El viaje empieza desde Italia (Venecia, Ancona, Bari y Brindisi) y es largo (21 horas), pero tiene encanto y vistas preciosas del Mar Mediterráno. Las principales empresas son Minoan, Anek, Superfast, Blue Star, Ventouris, Agoudimos y HML. Los precios dependen de la compañía y la temporada, pero están entre los 100 y 170 euros. Todas las empresas tiene autobuses que llevan a los pasajeros desde el puerto de Patras a Atenas.

Ferry de Italia a Grecia

Otras opciones menos populares son ir en coche o tren. Las rutas en coche solían ir por Croacia, Serbia y Macedonia, pero ahora también existe una ruta a través de Hungría, Rumania y Bulgaria. Los costes en gasolina y peajes pueden ser mayores a los 300 euros (desde Italia). Con suerte el viaje se hace en 20 horas. Es más recomendable ir en coche a Italia y tomar un ferry. Todos los trenes hacia Grecia hacen conexión en Budapest y Sofía. En los veranos hay una ruta directa desde Praga.