Dentro de la gastronomía española hay una fruta que es considerada una de las mejores –y no sólo de España– por su tamaño, aroma, la firmeza de su pulpa y textura, estamos hablando del melocotón de Calanda.

Melocotón de Calanda

El cultivo del melocotón de Calanda cuenta con registros históricos desde el siglo XVIII en la zona de bajo Aragón en la provincia de Teruel.

Su producción cuenta con descripciones en documentos medievales, pero, fue en 1895 cuando se realiza una descripción exacta de este producto bajo la supervisión del botánico J. Pardo Sastrón.

En la actualidad presenta variantes para evitar que sea atacado por plagas, como es el hecho de que sea cultivado embolsado, siendo este cuidado para evitar que reciba tratamientos fitosanitarios lo que permite que cuenta con un color amarillo casi dorado que los hace únicos.

Características

Estos melocotones se caracterizan por ser sanos, limpios, no caer al suelo y no tener plagas o exponerse a moscas y otros insectos.

El melocotón de Calanda es cultivado en las provincias de Teruel y Zaragoza por un periodo aproximado de nueve meses siendo comercializado bajo el sello del Consejo Regulador de la especie Prunus Persica.

El melocotón de Calanda madura entre quincena de septiembre y quincena de octubre, tiempo en el que podemos disfrutar de esta fruta tanto en presentación tradicional como la procesada y envasada que venden en los supermercados.

En ambos casos, al elegir este tipo de melocotón siempre podremos disfrutar de su calidad, dulzura y color dorado que los ha distinguido frente a otros frutos.