Masa cortada en finas capas, nueces trituradas y colocadas entre las capas, y abundante miel -también puede ser almíbar-, todo horneado en hornos de madera de estilo primitivo, son los ingredientes que conforman el Baklava, un platillo que desde la antigua Mesopotamia ha conquista a quienes la prueban y se ha convertido en un platillo típico de la gastronomía egipcia.

Baklava Egipto

El Baklava (también conocido como baklawa o baclava) cuenta con algunas variantes como son el sustituir las nueves por almendras o avellanas, quizás los más arriesgados realizan una mistura de ambos ingredientes, otros, optan por colocar frutos secos, pero, los expertos indican que muy al margen del relleno, lo que definirá si el Baklava está perfecto o no, serán las finas láminas de masa.

Para la preparación del Baklava debemos separar la masa en finas láminas para después barnizarlas con una buena dosis de mantequilla derretida. Una vez que hemos realizado está acción en cada una de las láminas, procedemos a esparcir los trozos de nueces sobre ellas y vamos armando capas, una sobre otro.

fotos de Baklava

Cuando hemos finalizado, cortamos el pastel en triángulos de tamaño mediano o según las porciones que deseemos conseguir. A modo de sellado, rociamos unas gotas de agua por los bordes de cada uno de los trozos y los colocamos en el horno previamente pre calentado a 180 grados centígrados. El tiempo medio de cocción es de cuarenta minutos, siendo importante que veamos que el dorado sea uniforme en las capas.

Baklava

Una vez que pasa el tiempo indicado, retiramos el Baklava del horno y lo dejamos enfriar por unos quince minutos. Después de este tiempo, lo cubriremos con el almíbar previamente preparado (a base de canela, azúcar, agua y el jugo de un limón) y lo dejamos reposar al menos por una hora ya que este tiempo permitirá que el almíbar se impregne en las capas. Este delicioso pastel típico de Egipto podemos acompañarlo con té o con café.