La gastronomía árabe es una de las más interesantes y completas del mundo, ya que está íntimamente relacionada a diferentes aspectos sociales, religiosos y culturales. Un punto importante de los platos pertenecientes a la cocina de los países árabes es que se utilizan básicamente los mismos ingredientes, independientemente de la nación a la que se haga referencia.

El humus es uno de los íconos de la gastronomía árabe. El humus es una pasta de garbanzos que tiene una preparación sencilla, y forma parte de la cocina tradicional de países como Arabia Saudita, Argelia, Jordania, Egipto, Siria, Egipto, Libia, Palestina, Marruecos y Líbano. Pero lo mejor de todo es que su implementación se ha trasladado exitosamente a Occidente.

Esta pasta de garbanzos se ha vuelto popular fuera de los países árabes como una preparación cónica de la cocina vegetariana. Para preparar el humus necesitamos: dos tazas de garbanzos, dos cucharadas de tahini, dos dientes de ajos (previamente picados), jugo de limón, aceite de oliva, comino, pimienta, pimienta roja, sal y perejil picado.

Una vez que contamos con los ingredientes, el humus casero se debe preparar en un recipiente de gran tamaño, donde mezclamos los garbanzos junto al tahini, el ajo picado y cuatro cucharadas de jugo de limón. Posteriormente, se agrega sal, comino y pimienta a gusto y se procede a mezcla los ingredientes en la trituradora. Mientras se forma la pasta, se deben agregar cuatro cucharadas de aceite de oliva y triturar todos los ingredientes hasta conseguir una textura consistente.

Ahora sólo resta guardar la pasta en el refrigerador hasta el momento de servirla. Antes de comer se puede presentar el humus agregando el perejil picado y la pimienta roja. Además, para servir el humus generalmente se usa el pan de pita, aunque, también pueden utilizarse galletas o pan tostado.