La isla de La Palma es conocida por su clima excelente, como el resto del archipiélago Canario. Aquí, dada la escasa extensión de la isla y lo abrupto de su relieve se puede decir que es como un pequeño continente, y si el clima está mal puedes cambiar de vertiente y encontrar tiempo perfecto.

Durante todo el año el clima es templado, con una media de 20º. Las temperaturas varían entre 20ºC y 21ºC en enero y de 26ºC a 28ºC en agosto, acompañadas por una temperatura de las aguas que va desde los 18ºC de febrero a los 23ºC de agosto.

Los vientos alisios de noreste refrescan la isla y traen lluvias que son más escasas en la zona oeste y producen una exuberante vegetación. Gracias a este fenómeno es la única isla canaria que se autoabastece de agua.

La Calima o Levante llega a La Palma una o dos veces al año soplando, durante no más de 3 días, un viento seco que trae polvo del Sahara. En la costa no se elevan tanto las temperaturas gracias a la influencia del mar.
El clima puede variar radicalmente en poco tiempo, por eso te aconsejamos que no olvides llevar alguna ropa de abrigo liviana y, si vas a la montaña, ropas impermeables.