El clima de la ciudad de Buenos Aires es templado húmedo. En los últimos años se ha notado un incremento de las temperaturas por factores como la altura de los edificios y mucho asfalto. Las medias anuales son de 18ºC, aunque se han registrado picos de 40ºC y 0ºC esporádicamente.

Los días de cielo cubierto son muy frecuentes en invierno, pero más llueve en verano, cuando se desarrollan tormentas muy intensas y cae mucha agua en corto tiempo. En inviernos son característicos los días de llovizna débil persistente conocida como “garúa”.

Los veranos son cálidos, con temperaturas promedio de 24,5ºC en enero y la elevada humedad es sofocante. Las horas del mediodía son de calor muy intenso, pero por la noche suele refrescar algo.
Los inviernos son suaves, con temperaturas promedio de 10ºC en julio y frecuentes nieblas que cubren la ciudad. No son lluviosos pero los cielos están cubiertos muchos días y la gran humedad (hasta 95%) aumenta la sensación de frío. Los días son agradables pero por la noche la temperatura baja mucho.

Los vientos que soplan son el Pampero, que llega desde la pampa central, llevando aire seco que refresca la ciudad, y la Sudestada, especialmente en otoño y primavera, que aporta humedad, lluvias y crecidas del Río de la Plata que puede provocar inundaciones.

Los últimos años se han registrado neviscas leves que son infrecuentes y se originan en frentes polares antárticos. Suele granizar a finales de invierno y principios de primavera. Pero la protagonista de los partes meteorológicos es la humedad, que modifica la sensación térmica, incrementando la sensación de temperaturas extremas en cada estación.