La Ciudadela y la Vuelta del Castillo —cinturón verde que rodea la primera— son el gran pulmón de la ciudad y su principal referencia urbanística. Son en total 280 mil metros cuadrados de arbolado y praderas que se mezclan con una construcción levantada entre 1571 y 1645.

La Ciudadela fue construida para la defensa de Pamplona por gestiones del rey Felipe I. Hoy en día sus fortificaciones son lugares de ocio. El interior de la Ciudadela constituye un agradable parque público sólo abierto a peatones, con amplias praderas cruzadas por caminos, una plazoleta central con una fuente, bancos para el descanso, una pequeña zona de ocio infantil y una treintena de especies arbóreas. Además, cuenta con espacios expositivos gestionados por el Ayuntamiento.

Entre los principales atractivos históricos de la ciudadela está el Polvorín, la construcción más antigua del recinto y la Sala de Armas, antiguo almacén de artillería. Hoy en día ambos acogen exposiciones de arte. Otro lugar muy visitado es la zona de las fosas. Desde la Avenida del Ejército o por varios puntos de la Vuelta del Castillo es posible sumergirse en este pequeño laberinto de los fosos. Dentro se pueden encontrar estanques, pistas de juego y un popular frontón.

El área de la Vuelta del Castillo se visionó también con objetivo militar: era una zona en ligero desnivel hacia los fosos y las murallas. Sin embargo, ya desde el siglo XVII es uno de los paseos predilectos de los pamploneses. Se trata de una amplia y zona verde en la que los paseantes comparten espacios con aficionados al fútbol o al jogging. Dispone de bancos, fuentes y caminos que hacen agradable su tránsito.

El horario de acceso de peatones al parque es de lunes a sábado, de 07:30 a 21:30. Los domingos y festivos abre desde las 9:00. Del 5 al 17 de julio permanece cerrado por Sanfermines. Todas las exposiciones son gratuitas. Abren de lunes a viernes de 18:30 a 21:00, y domingos y festivos, de 12:00 a 14:00.