La conocida como Casa Carbonell, es uno de los edificios más conocidos de la ciudad de Alicante. Situado en el número 1 de la Explanada de España, frente a la Plaza del Mar y del Puerto, su silueta es de las más llamativas de la fachada marítima.

Diseñado por el arquitecto Vidal Ramos en el año 1925, por pedido de Don Enrique Carbonell, representa un ejemplo de las aspiraciones de la burguesía de principios del siglo XX. Ocupa el solar donde antes se levantaba el mercado.

En su fachada principal, simétrica y con miradores en sus extremos, confluyen los salones y habitaciones y en la posterior se ubican las habitaciones domésticas. Todo realizado con materiales nobles, en 880 metros cuadrados que logran captar la atención de quien pasea por la Explanada.

Cuenta la leyenda que el empresario alcoyano Carbonell, enriqueció exportando sus productos durante la Primera Guerra Mundial. Viajaba continuamente a la capital y estaba decidido a pasar largos períodos allí, pero uno de sus viajes fue complicado y llegó a Alicante con sus vestimentas sucias. Decidido a descansar acudió al lujoso Hotel Palas, frente a la Plaza del Mar, donde, por su aspecto, se le negó alojamiento. Para vengarse por la afrenta, financió un edificio que eclipsara al del hotel, justo enfrente. En poco tiempo lo vio en pie.

Con lo que no contaba Don Enrique es que su venganza llegaría tan lejos. Hoy la Casa Carbonell alberga viviendas particulares y está fotografiada hasta el cansancio. A su lado pueden verse las ruinas del Hotel Palas.