Hay muchas razones para viajar hasta un lugar como Filipinas, que alberga una exquisita variedad de escenarios y destinos turísticos para todos los gustos. Y si hay una actividad que vale la pena practicar en compañía de toda la familia, entonces estamos hablando del buceo, definitivamente la excusa perfecta para disfrutar de toda la belleza natural y paradisiaca de Filipinas.

Bucear en Filipinas

En los últimos años, Filipinas se ha convertido en un centro de entretenimiento ideal para la práctica de buceo. Hasta aquí llegan turistas y deportistas de todas partes, decididos a pasar un día de diversión intensa con todo el marco esplendoroso de la región.

Y para enriquecer tu estadía con una gama de propuestas sugerentes, a continuación te presentamos un puñado de lugares alternativos para practicar buceo en sus diferentes niveles de aprendizaje y habilidad. Veamos:

Bucea en Filipinas

Coron Island: prepárate para ser parte de un viaje cargado de emoción, en una excursión acuática por los mejores escenarios de Filipinas. En ese sentido, goza de una exquisita diversidad cultura y geológica para disfrutar de la mejor diversidad de especies marítimas.

Southern Visayas: ahora es el turno de hablar de este precioso ambiente, considerado por muchos turistas como una de las zonas más glamurosas de Filipinas, este escenario cuenta con todas las comodidades necesarias para garantizar una estadía placentera y rica en posibilidades. Estamos hablando de una extensión de 40 metros de eslora para 16 buceadores privilegiados. Las reservas se hacen con anticipación.

Buceo en Filipinas

Cebú Moalboal: los más experimentados en el mundo del buceo tienen una cita obligatorio con este verdadero paraíso en pleno corazón de Filipinas. Cebú Moalboal es el lugar perfecto para los amantes de los deportes acuáticos y las fotografías macro, con una impresionante extensión de 2.800 km2 de arrecifes cora.

Isla de Malapascua: y para cerrar con broche de oro tenemos esta preciosa isla que nos remonta hasta el año 1500 de su descubrimiento. Una localidad pequeña, íntima bonita con una extensión que supera los dos kilómetros.