La Basílica de Santa María en San Sebastián es una obra barroca del siglo XVIII que preside la calle Mayor de la Parte Vieja de la ciudad. La puerta principal coincide en línea recta con la entrada a la Catedral del Buen Pastor. Tiene categoría de Basílica menor.

La fachada es barroca con un matiz churrigueresco (una etapa del barroco español). Destaca la portada principal de estilo plateresco, la cual está situada entre las dos torres de la Basílica a modo de retablo. Sobre ella se puede observar la célebre figura martirizada de San Sebastián y el escudo de la ciudad.

La nave principal está dividida en tres naves, que a su vez se pueden dividir en 4 zonas teniendo como ejes los pilares de la nave. Las bóvedas están sostenidas por muros con pilares a modo de contrafuertes. Estos pilares octogonales alcanzan hasta sus capiteles una altura de 15 metros, mientras que la bóveda central es la más alta con más de 27 metros. En el interior destaca el retablo mayor dedicado a la Virgen del Coro, patrona de la ciudad. Además junto a la pila bautismal, se puede contemplar una escultura en forma de cruz de Eduardo Chillida.

El ingreso es libre pero sólo durante las horas de misa. Estas son de lunes a sábado a las 09:00, 11:00 y 19:30. Los domingos y festividades hay misas a las 09:00, 10:00, 11:00, 12:00, 13:00 y 20:00. Para llegar se puede tomar las líneas 5, 8, 9, 13, 16, 21, 25, 26, 28 y 29 del autobús. Todas tienen paradas en la Avenida del Boulevard, muy cerca a la Basílica.