La Basílica de Santa María es la iglesia más antigua de la ciudad de Alicante. Fue erigida sobre los restos de la mezquita mayor, en la actual Plaza de Santa María. Su construcción data del siglo XIV, y en el XV fue reconstruida tras un incendio.

Presenta una única nave con varias capillas laterales e incluye una cabecera poligonal. La fachada es barroca, con un conjunto escultórico que incluye una imagen de la Virgen, columnas y arcos, hecho por Juan Bautista Borja. Dos torres coronan la puerta principal: una de corte robusto, con carácter defensivo levantada en el siglo XIV, y la torre norte, más moderna, construida a principios del XVIII para equilibrar la simetría de la fachada.

Es curiosa la fachada lateral que da al mar, que presenta una bala de cañón incrustada en la piedra de la pared y cantidad de impactos de artillería.

En su interior, el Altar Mayor es una joya rococó del siglo XIV, y las capillas de la Inmaculada y de la Comunión son destacables. La Capilla del Bautismo ostenta una gran pila bautismal de mármol de Carrara atribuida a la escuela de Miguel Ángel.

Este templo atesora gran cantidad de obras de arte, entre ellas, una imagen gótica en piedra de Santa María y una talla de los Santos Juanes hecha por Rodrigo de Osona, ambas del siglo XV.

La visita es gratuita y puede realizarse diariamente en el horario de 10 a 13 horas y de 18:30 a 20.