La Basílica de San Marco se encuentra en la plaza homónima de Venecia. Construida en el siglo IX para alberga los restos de San Marcos, que unos comerciantes venecianos robaron de Alejandría.

En su edificación se reconocen elementos góticos, romanos y bizantinos combinados. Ha sufrido dos reconstrucciones a lo largo de su vida. Y desde el siglo XI se la conoce como la Iglesia de Oro.

Convertida en Catedral de la ciudad en 1807. Tiene planta de cruz latina con cinco cúpulas y gran domo central. En el interior predomina el color dorado, con más de 4.000 metros cuadrados de mosaicos del siglo XIII en la cúpula principal, y 500 columnas del siglo III.

En el Baldaquino del Altar principal reposan los restos del Santo. Detrás, la Pala d’Oro, una magnífica pieza de orfebrería bizantina, digna de visitarse.

El Tesoro de la Basílica posee 283 piezas en materiales preciosos, que quedaronn después de los saqueos y la venta que se hizo en el XIX para restaurar la Basílica. En el Museo podemos ver los originales de los Caballos de San Marcos, bañados de oro y los mosaicos desde poca distancia.

El horario para visitar la Basílica es, diariamente de 9:45 hasta 17 horas y los domingos de 14 hasta 16 horas (de Pascua a Noviembre los domingos cierra a las 17). La visita es gratuita y se realiza en unos 15 minutos.
Para visitar el Museo, el billete es de 4€, Pala d’Oro, de 2€ y Tesoro, 3€. Los horarios son diarios, de 9:45 a 16:45 horas. Como no pueden entrarse mochilas ni cámaras, debes depositarlos en la taquilla gratuita del Ateneo San Basso, en la Piazzeta dei Leoncini.