El barrio de Castello es el sestiere más grande de Venecia. Va desde el distrito de San Marco hasta el de Cannareggio. Su nombre viene de la fortaleza del siglo VIII que estaba en lo que actualmente es la Isla de San Pietro. Hasta el siglo IX fue la sede religiosa de la ciudad ya que la Iglesia de la Isla de Santa Elena fue catedral de la ciudad de Venecia entre mediados del siglo XV y principios del XIX.

El Castello consta de dos zonas bien diferenciadas: la zona comercial y más animada del barrio es la de “Riva degli Schiavoni”. Los artistas y bohemios se dan cita especialmente en el Hotel Danieli, desde el siglo XIV.

Iglesias como la Pietá o San Giorgio dei Greci con su campanario torcido o San Zacaría nos van guiando hasta llegar al “Arsenale”, donde funcionaba el astillero que construyó la flota de guerra veneciana, que llegó a ser una de las más poderosas de Europa. Allí funciona actualmente el Museo Storico Navale.

Cruzando el Puente della Paglia, en la otra orilla, veremos que las calles son más estrechas y reina el sosiego entre una gran cantidad de iglesias y palacios, una zona de gran encanto para ver una Venecia diferente.

Destacar especialmente un lugar es muy difícil: la Scuola Grande di San Marco, la Iglesia de Santi Giavanni e Paolo, el antiguo Monasterio de Santa Apolonia, todos son dignos de ver.

Aunque el momento en que los Giardini Publici y los pabellones de la Biennale son invadidos por los amantes del arte y la arquitectura, durante la Bienal de Venecia, cada año impar, es una experiencia distinta.