Con una superficie de 326 hectáreas, dentro de los municipios de Las Palmas, Telde y Santa Brígida de la isla de Gran Canaria, encontramos el Pico y la Caldera de Bandama. Ambos representan una muestra de los procesos volcánicos de la isla.

Bandama, Gran Canaria

Desde gran distancia se puede distinguir el pico, que desde su escasa altura (570 metros) nos ofrece inmejorables vistas y tiene un magnífico mirador. La caldera es una de las más bellas por su estructura perfecta, con 1.000 metros de diámetro y 200 metros de profundidad. Se puede emprender el descenso por un camino de mucha pendiente y bastante resbaladizo, un paseo que nos llevará alrededor de una media hora.

Camino a Bandama

Este espacio natural es de gran interés geológico y ecológico, y está incluido dentro del paisaje protegido de Tafira, poblado del que lo separan unos 6 kilómetros. En el pasado hubo, en el interior de la caldera, un viñedo cultivado por un granjero holandés apellidado van Damme, del que se toma el nombre.

El paseo por Bandama

Actualmente se pueden encontrar profusión de palmeras, higueras y naranjos que conviven con la vegetación autóctona. Es de destacar que dentro de la caldera se hallan restos de grabados hechos por los antiguos pobladores de la isla.

Caldera de Bandama

Al sur del Pico de Bandama, en el siglo XIX, la comunidad británica fundó el Real Club de Golf de Las Palmas de Gran Canaria, el más antiguo de España.