El Ayuntamiento de Santander está en el centro neurálgico y geográfico de la ciudad, y lo constituye un gran edifico de piedra blanca. Frente a él está la plaza del Ayuntamiento.

El edificio se construyó en dos fases porque el solar en el que se edificó era propiedad tanto del Ayuntamiento como del obispado. El proyecto fue realizado en 1897 por el arquitecto Julio Martínez Zapata que ganó el segundo premio de la Exposición Nacional de Bellas Artes. Sin embargo, recién fue inaugurado el 15 de septiembre de 1907. El edificio se amplió en 1963 para formar el bloque actual.

Está compuesto por tres plantas, en las que se encuentran las oficinas. El material predominante es la piedra blanca. Su estilo es ecléctico, de planta rectangular y con abundante ornamentación de columnas, baquetones, bolas, escudos y arcos en cortina. Lamentablemente, no se puede visitar salvo que se vaya a efectuar alguna gestión.

Su ubicación —en pleno centro de la ciudad— lo hace un punto de encuentro ideal, puesto que la mayoría de los autobuses públicos pasan por allí. Está muy cerca de la zona de compras y a su alrededor pueden encontrarse multitud de bares y cafeterías.