strong>Tahití Nui es una isla de un enorme y singular encanto propio, y esto es en si debido a que la isla no ha sufrido ninguna influencia de culturas ajenas, ya que las varias islas de Tahití fueron colonizadas por sus propios residentes, lo que le hace una de las pocas islas de mayor belleza natural en que el desarrollo tanto urbano como turístico se debe en gran parte a los nativos de la propia isla.

Tahiti Nui< La isla de Tahití, es de forma circular y de una proporción inmensa, la enorme isla Tahití Nui se caracteriza por profundo y espesos valles que se extienden hasta conectarse con la pequeña isla de Tahití Iti, por medio del angosto corredor de Taravao, un hermoso pasadizo tropical, que concentra en este pequeño espacio una alta riqueza natural, altas palmeras, finas playas de arena color oro, calidas y cristalinas aguas que se adentran hasta llegar a sus verdes costas.

Playas

Para el viajero curioso, el monte de “Tahitienne” ofrece un singular espectáculo que se asemejaría a un baile de luces y sombras, levantándose sobre las antiguas catedrales del valle, además desde aquí se puede comenzar una excursión para descubrir las impresionantes cascadas y descubrir misteriosas cuevas e impresionantes sitios arqueológicos que revelan la historia de los primeros habitantes.

Cuevas

La enorme isla de Tahití Nui es un impresionante destino turístico ideal para explorar y descubrir su belleza milenaria.