El mayor beneficio de manejar un auto de alquiler es que puedes conocer esta romántica ciudad a tu propio ritmo, visitar sus museos, recorrer la ciudad para visitar la casa de Mickey Mouse en Eurodisney o para llegar a la residencia de caza favorita de Napoleón.

Alquiler de coches

Alquilar un coche en París es aprovechar tu tiempo al máximo, para hacerlo puedes revisar algunas páginas web que trabajan con proveedores de vehículos en la capital francesa. Aceptan casi todas las tarjetas de crédito, entre ellas Visa, American Express, Master Card. Los alquileres suelen empezar desde los aeropuertos, y sus servicios llegan a toda Francia, incluyendo Cherburgo, Toulouse y Niza.

El único inconveniente en este servicio es la dificultad para aparcar, pues no puedes hacerlo en cualquier lado, está prohibido hacerlo en doble fila o sobre las líneas rojas. Si vas a aparcar en la calle, ten en cuenta que debes pagar de lunes a sábado, de 9 de la mañana a 7 de la tarde, las tarifas dependen de las zonas. Desde 3 euros por hora en el centro de París, a 1 euro en la periferia.