El alquiler de coches en Nueva York es bastante costoso, más que cualquier otra ciudad de Estados Unidos. Varias agencias obvian sus ofertas usuales para la ciudad. Por ello es mejor reservar con tiempo para conseguir los mejores precios.

Sin reservación un coche de tamaño medio puede tener un coste de por lo menos $100 por día sin contar cargos extras como el impuesto de 13,375% y los costes del seguro. Además, generalmente se pide hacer un depósito de más de $500 si no posees una tarjeta de crédito.

Para alquilar un coche necesitas una licencia de conducir. Es fuertemente recomendable tener un Permiso de Conducir Internacional (IDP en sus siglas en inglés), dado que es mucho más válido para la policía de tránsito de la ciudad. La ley ya no decreta ser mayor de 25 para alquilar, pero se permite a las compañías cobrar más aún más, haciéndolo casi prohibitivo.

Las principales empresas de alquiler de la ciudad son:

Cabe resaltar que conducir en Nueva York no es cosa fácil. El tráfico puede ser estresante y difícil para los que no están acostumbrados y un gran porcentaje de los taxis manejan de forma muy agresiva. El aparcamiento es casi inexistente en zonas muy pobladas y atracciones turísticas, y los precios de las cocheras pueden llegar a costar $40 al día.