El alojamiento en la ciudad de Santiago de Compostela no es algo improvisado. La ciudad tiene tradición de acogida desde hace varios siglos, alojando al peregrino que llegaba a la ciudad para presentar sus respetos al Apóstol Santiago, patrono de España.

Por lo tanto, la gama de alojamiento va, desde los sencillos albergues para caminantes con tarifas desde los 12€, con un ambiente particular de camaradería, hasta los más lujosos hoteles del país y probablemente del mundo tanto modernos como históricos, con tarifas desde los 150€ para una habitación doble, en adelante. No dejes de lado la posibilidad de dormir en una pensión en el centro, las tarifas van desde los 45€ para una habitación doble en una pensión de categoría 2 estrellas.

Pero la infinita oferta de alojamiento rural que podemos encontrar, ya sea de albergues, hostales y hoteles, es digna de tenerse en cuenta. Ubicados en lugares con encanto, en típicas viviendas gallegas, con tarifas para todos los bolsillos, desde los 40€, y facilidades para acceder al centro en pocos minutos.

En Santiago existen dos campings, Monte do Gozo y As Cancelas. Alojarnos allí es posible a partir de 5,50€ por persona, a los que hay que agregar tasas por la tienda o caravana, el vehículo y la luz. Ambos se encuentran a muy escasa distancia del centro de la ciudad y del Aeropuerto, por lo que nos facilita los desplazamientos. Es lo ideal para ahorrar nuestro dinero.

Para los que prefieren el lujo, la ciudad ofrece también hoteles muy modernos de las grandes cadenas internacionales que en los últimos años se han instalado y brindan servicios de categoría superior, con “Q” de calidad turística, a partir de 150€ la doble.
También Paradores Nacionales está presente en la ciudad con el Hostal dos Reis Católicos, un hotel de 5 estrellas que tiene el honor de ser el más antiguo del mundo y uno de los más lujosos. Nació como Hospital Real en 1499, para albergar y atender de sus heridas a los peregrinos que llegaban a Santiago. Este recinto histórico de elegantes instalaciones se encuentra en la Plaza do Obradoiro, junto a la Catedral de Santiago, y afortunadamente fue rehabilitado como hotel.