Aunque no es una ciudad muy grande, Praga tiene una cantidad considerable de hoteles. El detalle está en que no existe un sistema unitario de clasificación, así que el número de estrellas que veas no necesariamente coincide con las regulaciones internacionales. Así que busca referencias antes de reservar un hotel. La regla general parece ser que mientras más alejadas del centro, son de menor calidad y precio. Claro que hay excepciones a la regla. Los rangos de precios empiezan con 3,500 coronas (1 estrella); 3,500 a 5,000 (2 a 3 estrellas), 5,000 a 8,500 (4 estrellas), y 8,500 coronas (5 estrellas).

Si no te fías de los hoteles, hay una fuerte tendencia por el alquiler de apartamentos, sobretodo de turistas que vienen con su familia. Pueden pertenecer a una agencia que negocia con turistas o también puede ser privado. Estos último suelen estar mejor equipados. El alquiler puede ser más barato que quedarse en un hotel de 3 estrellas, pero generalmente no tienen servicio de habitaciones o desayunos.

Para aquellos con el presupuesto limitado, se alegrarán de saber que la mayoría de hostales en Praga son limpios, cómodos —hasta cierto punto— y ofrecen precios atractivos. Existen dos clases de hostales: los que abren todo el año y los que abre en temporada de verano. Los primeros son algo más caros y es difícil encontrar habitaciones de 2 a 3 camas. Lo usual son dormitorios de 4 a 9 camas. Se puede alquilar toda la habitación o sólo una cama. Los baños y las cocinas normalmente están en los pasillos de cada piso del hostal. Los segundos son más baratos y sí es más fácil conseguir 2 a 3 camas. Habitualmente, están a 10 minutos o más de la ciudad.

Los locales de Bed & Breakfast son administrados por familias, por lo que los clientes se pueden sentir como en casa en una atmósfera amigable. Son cómodos y tienen buenas instalaciones y son más baratos que cualquier hotel. Al estar en casas, estos locales se suelen ubicar en los suburbios de Praga.

Por último, si quieres probar algo diferente, Praga ofrece los “boteles” que tal como su nombre lo infiere, son hoteles en barcos. Son bastante elegantes aunque tienen poco espacio. La mayoría está en el río Vltava y se pueden clasificar entre hoteles de 2 a 4 estrellas.